El árbitro informó que recibió insultos e intimidaciones después de que integrantes de la dirigencia del Globo intentaran ingresar a su vestuario durante el entretiempo
Vojvoda habló tras la nueva derrota de Racing y fue contundente sobre su futuro: "No voy a abandonar el proceso"
El fútbol argentino volvió a quedar envuelto en una polémica que excedió lo deportivo. Cinco días después del encuentro entre Huracán y Gimnasia La Plata por el Torneo Clausura, se conocieron detalles de un episodio que demoró el comienzo del segundo tiempo en el estadio Tomás Adolfo Ducó y que terminó con el equipo arbitral solicitando garantías de seguridad para regresar al terreno.
Nicolás Ramírez, juez principal del partido que finalizó con victoria del Lobo por 2-1, denunció en su informe que el retraso se debió a que recibió insultos y amenazas por parte de dirigentes y allegados del conjunto local durante el descanso. "El entretiempo duró 20 minutos, con 5 minutos de demora, debido a que al finalizar el primer tiempo y en el retorno al vestuario de árbitros, autoridades del equipo local se encontraban en proximidad al ingreso, quienes comenzaron a increparnos con protestas airadas en desacuerdo con decisiones arbitrales del primer tiempo", detalló Ramírez en el documento al que el periodista Silvio Maverino de El Gráfico tuvo acceso.
De acuerdo con el relato del árbitro, la situación continuó una vez que él y sus asistentes ingresaron al vestuario. "Luego de ingresar el equipo arbitral al vestuario, golpearon en reiteradas oportunidades la puerta queriendo ingresar. Antes de regresar al segundo tiempo, se acerca el personal policial anunciando que el vicepresidente del club local (David Garzón)quería ingresar al vestuario de árbitros para conversar", escribió el juez.
Ramírez y su equipo arbitral recibieron amenzas en el entretiempo del partido entre Huracán y Gimnasia
Como respuesta, el juez no permitió el ingreso de ninguna persona, decisión que generó nuevas agresiones verbales. "No autorizamos el ingreso a nadie, y en disconformidad comenzaron a insultar y amenazar desde la zona de ingreso al campo de juego", afirmó.
Ante ese escenario, el equipo arbitral tomó una contundente decisión. "Solicitamos al responsable de la liga profesional y personal policial a cargo del operativo que nos garantice el retorno al campo de juego para disputar el segundo tiempo sin cruzarnos con directivos del club para evitar diálogos y un mal momento para el equipo arbitral", señaló.
Finalmente, el árbitro indicó que, una vez que les aseguraron que el trayecto podía realizarse sin inconvenientes, los cuatro integrantes de su equipo regresaron al terreno de juego bajo custodia policial para jugar el segundo tiempo.