La consagración del Olympiacos en la Euroliga sigue dejando repercusiones en Grecia, aunque por cuestiones extra deportivas. Días después de que el conjunto rojiblanco levantara el trofeo europeo, el Panathinaikos, su clásico rival y cuyo estadio fue usado para la gran definición, respondió con una provocación que rápidamente se volvió viral en redes sociales.
A través de sus cuentas oficiales, el equipo de la capital griega publicó imágenes del proceso de "limpieza" realizado en las tribunas del OAKA Indoor Hall, actualmente rebautizado como T-Center, donde se disputó el Final Four del torneo europeo. "Se ha completado el proceso de desinfección y limpieza biológica en las áreas y gradas del T-Center para que estén listas para recibir nuevamente a los aficionados del Panathinaikos", escribió el club.
Las fotos mostraban a operarios vestidos con trajes especiales de protección química, mascarillas y equipos de pulverización sanitizando los asientos verdes del estadio. Si bien el procedimiento podía interpretarse como una limpieza habitual tras un evento multitudinario, el mensaje fue leído por fanáticos y medios griegos como una clara indirecta hacia Olympiacos y sus hinchas.
El contexto explica la repercusión de la publicación. Olympiacos se coronó campeón de Europa tras derrotar al Real Madrid por 92-85 en la final disputada justamente en el estadio de su eterno rival. Cerca de 20 mil hinchas rojiblancos coparon las tribunas del recinto ateniense y celebraron allí su primera conquista continental en 13 años.
Para Panathinaikos, la situación resultó especialmente dolorosa: además de ser anfitrión del Final Four, ni siquiera logró clasificarse para la definición y tuvo que ver cómo su clásico de toda la vida festejaba el título en su propia casa.
Más allá de la alegría de volver a campeonar, la final también dejó consecuencias económicas. La Euroliga sancionó al Olympiacos con una multa de 8.000 euros debido al uso de bengalas por parte de sus hinchas durante el encuentro ante el Real Madrid.