El contexto explica la repercusión de la publicación. Olympiacos se coronó campeón de Europa tras derrotar al Real Madrid por 92-85 en la final disputada justamente en el estadio de su eterno rival. Cerca de 20 mil hinchas rojiblancos coparon las tribunas del recinto ateniense y celebraron allí su primera conquista continental en 13 años.
Para Panathinaikos, la situación resultó especialmente dolorosa: además de ser anfitrión del Final Four, ni siquiera logró clasificarse para la definición y tuvo que ver cómo su clásico de toda la vida festejaba el título en su propia casa.
Más allá de la alegría de volver a campeonar, la final también dejó consecuencias económicas. La Euroliga sancionó al Olympiacos con una multa de 8.000 euros debido al uso de bengalas por parte de sus hinchas durante el encuentro ante el Real Madrid.