Boca empieza a delinear su plantel de cara a 2026 y, en ese proceso, algunos nombres quedaron en el centro del debate. Mientras ya se concretaron salidas como las de Frank Fabra, Cristian Lema e Ignacio Miramón, otros futbolistas deberán definir su continuidad. Uno de ellos es Luis Advíncula, que atraviesa un presente complicado y perdió terreno dentro del equipo.
El lateral peruano cerró un 2025 muy por debajo de las expectativas. Sus bajos rendimientos y la consolidación de Juan Barinaga en el puesto lo relegaron al banco de suplentes y lo alejaron de la consideración del cuerpo técnico. Esa situación abrió interrogantes sobre su futuro inmediato, aunque todo apunta a una posible continuidad por un año más.
La razón central es económica. Según distintas fuentes, ningún club del fútbol peruano, su principal posible destino, puede igualar el salario que Advíncula percibe en el Xeneize, un factor determinante que frena cualquier posibilidad de salida. En ese contexto, equipos como Alianza Lima mostraron interés, pero las gestiones nunca avanzaron más allá de un sondeo.










