La interna en Boca sigue sumando capítulos y este miércoles se vivió uno de los más tensos desde la vuelta de Miguel Ángel Russo como entrenador. En plena crisis futbolística e institucional, el DT decidió separar del plantel profesional a Marcos Rojo, Cristian Lema y Marcelo Saracchi, quienes desde ahora entrenarán de manera diferenciada.
La relación entre Russo y Rojo atraviesa su peor momento. El ex capitán xeneize, que aún tiene contrato hasta diciembre de 2025, fue apartado del grupo tras un fuerte cruce con el cuerpo técnico el martes en Ezeiza. Según reveló ESPN, Rojo se retiró antes del entrenamiento, molesto por quedar fuera de una charla exclusiva para los convocados al último partido frente a Huracán.
La respuesta del entrenador fue drástica, ya que al día siguiente no le permitió cambiarse en el vestuario principal y lo envió a practicar por separado. El mismo destino corrieron Saracchi y Lema, otros dos jugadores que no están en la consideración del DT.
El ciclo de Rojo, cada vez más cerca del final
Lo que sucede con Rojo no es un hecho aislado. Desde el Mundial de Clubes, donde no sumó minutos y fue relegado por Ayrton Costa, el vínculo con Russo se fue resquebrajando. A eso se le sumaron lesiones, la falta de rodaje y una sensación de desgaste. De hecho, no juega oficialmente desde el 10 de mayo, en el triunfo por penales ante Lanús con Mariano Herrón como técnico interino.

Estudiantes de La Plata mostró interés en repatriarlo, pero las negociaciones están trabadas. Boca pretende una oferta formal para rescindir anticipadamente su contrato, algo que por ahora no ocurrió.










