En medio de la tormenta institucional que atraviesa Boca, un nuevo capítulo de tensión explotó en el predio de Ezeiza. Tras ser separados del plantel de Primera División, Marcos Rojo y Marcelo Saracchi se enfrentaron directamente con Raúl Cascini y Marcelo Delgado, integrantes del cada vez más cuestionado Consejo de Fútbol. La escena, cargada de tensión, deja a la interna del club al borde del colapso.
Según reveló el periodista Martín Arévalo, todo comenzó cuando un utilero les entregó a ambos jugadores sus pertenencias y les informó que se entrenarían apartados del grupo.
Al poco tiempo, fueron llamados a la oficina donde Cascini y Delgado les comunicaron que la medida fue tomada por el entrenador Miguel Ángel Russo, debido a un acto de indisciplina. Juan Román Riquelme, presidente del club y figura central en la estructura, no participó de la charla, ya que llegó tarde al entrenamiento.











