La derrota 2-1 ante Bayern Múnich dejó a Boca en una posición muy comprometida de cara a la última fecha del Grupo C del Mundial de Clubes. El equipo argentino enfrentará a Auckland City de Nueva Zelanda, el rival más débil del grupo, pero ni siquiera una goleada lo clasifica si en el otro cruce Bayern y Benfica empatan.
Con los alemanes ya clasificados, y los portugueses necesitando apenas un punto, ya comenzó a hablarse de un posible "Pacto de no agresión" entre ambos equipos. Esa hipótesis, que permitiría a los dos avanzar a octavos de final, perjudica directamente al conjunto de Miguel Ángel Russo.











