El presente institucional de San Lorenzo atraviesa uno de sus momentos más críticos. El club recibió cinco nuevas sanciones de la FIFA, notificadas el 24 de octubre, lo que elevó a once el total de inhibiciones vigentes y lo colocó como el segundo club con más penalizaciones en Sudamérica, solo por detrás de San José de Bolivia.
Las medidas impuestas son por tiempo indefinido y se suman a otras que ya pesaban sobre la institución de Boedo. En este caso, las nuevas inhibiciones se originaron en los reclamos del defensor Rafa Pérez, quien jugó en el club durante 2023, y en un porcentaje del mecanismo de solidaridad correspondiente al pase del delantero Diego Herazo, proveniente de Deportes Tolima en febrero de 2024.










