Santiago Maratea volvió a sacudir el tablero del fútbol argentino. Esta vez no fue por una colecta solidaria, sino por una fuerte denuncia vinculada a Colegiales y a un proyecto inédito que, según él, fue frenado por orden directa del mafioso Claudio "Chiqui" Tapia.
El influencer y actual jugador de la reserva del club del ascenso aseguró que su iniciativa con "socios propios", pensada para financiar mejoras en el fútbol formativo, fue desactivada tras recibir un llamado de parte del presidente de la AFA, apenas días después de su lanzamiento: "Me mandó a bajar".










