La primera victoria de Max Verstappen en 2026 no llegó en una carrera de Fórmula 1 ni después de una batalla por el campeonato. El neerlandés tuvo que esperar hasta septiembre para volver a festejar un triunfo y lo hizo de una manera tan particular como llamativa: largó desde el último puesto frente a un centenar de rivales y consiguió superarlos a todos en una competencia de karting.
El desafío, organizado por Red Bull bajo el nombre "Max vs 100 karts", se llevó a cabo en el circuito de Silverstone durante el receso de la Fórmula 1 entre los Grandes Premios de España y Azerbaiyán. La propuesta reunió a 100 participantes entre influencers, streamers, periodistas, creadores de contenido para correr en un trazado modificado que tenía condimentos extra, con sectores complicados, un atajo de uso único (para Verstappen en la segunda mitad de la competencia y para el resto en la primera) y hasta una curva con agua que podía provocar errores.
Un día antes de la carrera, todos los competidores participaron de un curso dictado por Arvid Lindblad, piloto que también forma parte de la estructura de Red Bull y actualmente corre como titular en Racing Bulls. Después se realizó una clasificación a una vuelta para determinar las posiciones de partida, aunque hubo un lugar que ya estaba reservado: Verstappen debía comenzar desde el puesto 101.
La carrera estaba pactada a 30 vueltas y se disputó con karts de alquiler idénticos para todos. A pesar de partir desde el fondo y encontrarse con un comienzo accidentado, el tetracampeón del mundo avanzó de manera vertiginosa. En la primera vuelta consiguió meterse entre los primeros 40 y poco después ya había alcanzado el top 20.
Su ritmo marcó la diferencia desde ese momento. Verstappen aprovechó cada oportunidad para adelantar y, sin la posibilidad de recurrir a los atajos que sí tenían algunos de sus rivales, continuó recortando posiciones rápidamente hasta quedar a pocos metros de los líderes.
En el tramo decisivo, superó al mecánico de motores de Red Bull Lewis Osler, al periodista neerlandés Jacky Martens y al youtuber británico Zac Alsop, para cerrar una remontada que le permitió dejar atrás a los 100 competidores en apenas 14 vueltas. Después de la carrera, Verstappen reconoció que el reto tuvo sus dificultades. "No ha sido fácil, hay gente muy rápida. Pero aproveché que había alguno muy excitado para empezar fuerte", afirmó el piloto de Red Bull.
Tras completar la última maniobra, Verstappen celebró el triunfo con una de sus frases más reconocidas: "¡Simply lovely!". Así, el piloto consiguió una victoria particular en un año en el que todavía no había podido subir al escalón más alto del podio en ninguna de las 14 fechas disputadas de la temporada de la Máxima.