El máximo torneo de clubes de Europa ya tiene asignados escenarios para dos de sus próximas definiciones. La UEFA resolvió que la final de 2028 se disputará en Múnich y que un año más tarde será Barcelona la ciudad encargada de recibir el partido más importante de la Champions League.
En el caso de la ciudad alemana, esta no tuvo competencia: fue la única candidata para quedarse con la final de 2028. De esta manera, el 27 de mayo de ese año el Allianz Arena volverá a ser escenario del partido decisivo por tercera vez en su historia, después de la de 2012, cuando Bayern cayó por penales ante Chelsea, y la de 2025, en la que PSG goleó 5-0 a Inter. Además, si se cuentan las tres finales disputadas anteriormente en el viejo estadio Olímpico, en 1979, 1993 y 1997, la ciudad bávara llegará a seis definiciones del máximo torneo europeo.

Jan-Christian Dreesen, director ejecutivo del Bayern, celebró que Múnich vuelva a recibir el evento y destacó el trabajo realizado para conseguir la designación. "Estamos encantados de albergar la final por tercera vez. Queremos ofrecer a los aficionados otra experiencia excepcional y mostrar a Múnich como una ciudad anfitriona cosmopolita, apasionada por el deporte y bien preparada", expresó.
Un año después, en 2029, la gran cita tendrá como destino Barcelona. En este caso sí hubo una competencia por la sede, pero la candidatura catalana, con el respaldo de las autoridades municipales, regionales y nacionales de España, se impuso frente a Wembley y consiguió que la final regrese al Camp Nou tres décadas después de su última presencia. El estadio del Barcelona ya fue escenario de dos definiciones de la Copa de Europa. En 1989, Milan derrotó 4-0 a Steaua Bucarest, mientras que en 1999 Manchester United venció 2-1 a Bayern con una remontada en los minutos finales.
La final de 2029 está programada para el 2 de junio y se disputará en el renovado estadio azulgrana, que tendrá una capacidad prevista de 104.600 espectadores. La UEFA seguirá de cerca el avance de las obras, que deberán estar finalizadas antes de la llegada de la definición.

Joan Laporta, presidente del Barcelona, resaltó la importancia de la elección y la vinculó directamente con el proyecto de remodelación del estadio. "Es un enorme motivo de orgullo para el FC Barcelona y para todos los barcelonistas. Esta decisión supone también un reconocimiento internacional al nuevo Spotify Camp Nou", afirmó.








