El juez sufrió fractura nasal y pérdida de conocimiento tras la agresión y adelantó que iniciará acciones penales contra el futbolista
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Un nuevo episodio de violencia sacudió al fútbol rosarino. Durante un encuentro entre Defensores de Funes y 7 de septiembre por la Primera B de la Asociación Rosarina, el árbitro del encuentro, Jesús Campreher, fue brutalmente agredido por un jugador.
El hecho se originó en medio reclamos y un tumulto dentro del campo por una protesta. En ese contexto, un futbolista del equipo visitante atacó al juez con golpes de puño en el rostro, provocando que cayera desplomado.
"El partido era intrascendente, no estaba pasando nada como para que ocurriera algo así", relató Campreher. Según su testimonio, el agresor ya había mostrado una actitud hostil desde el inicio: "Reclamaba por todo desde los primeros minutos. Incluso hablé con el capitán para que lo calmara. Lo amonesté, me insulta y cuando voy a sacarle la roja es cuando me pega. No lo veo venir porque estaba de espaldas".
El árbitro detalló la violencia del ataque: "Estaba por sacar la roja porque me insultó a viva voz y ahí vino la primera piña. Sentí los golpes, quedé en el piso y sangré". Además, reveló la gravedad de las consecuencias: "En el segundo golpe perdí el conocimiento por unos diez segundos".
Tras la agresión, el jugador intentó retirarse del lugar, pero fue detenido por efectivos policiales que intervinieron rápidamente y lo trasladaron a la Seccional 23ª de Funes. En paralelo, el encuentro fue suspendido de inmediato.
El agresor fue detenido tras los hechos
Por su parte, Campreher recibió atención médica en el lugar y luego se confirmó que sufrió una fractura de tabique nasal, además de inflamación facial. En ese sentido, el árbitro anunció que avanzará con una denuncia penal por lesiones contra el agresor, que quedó imputado de forma preliminar mientras continúa la investigación.
Desde la Liga Rosarina de Fútbol analizan posibles sanciones disciplinarias que podrían ser severas, tanto para el futbolista como para su club, en un caso que vuelve a encender las alarmas por la violencia en el fútbol argentino.