Los gobiernos de Néstor Kirchner, Cristina Kirchner y Alberto Fernández le sacaron al Banco Central casi USD 275.000 millones para financiar al Tesoro y los déficits, de acuerdo con un estudio elaborado por Eco Go sobre la base de datos de la propia autoridad monetaria.
La cifra representa aproximadamente el 91% de los USD 301.200 millones de financiamiento acumulado desde 2003 y expone la magnitud con la que distintas administraciones recurrieron al BCRA para cubrir las necesidades financieras del Estado.
El dato permite dimensionar el volumen de recursos que perdió el Banco Central durante los gobiernos kirchneristas. El mecanismo fue utilizado mediante diferentes herramientas, entre ellas adelantos transitorios, transferencias de utilidades, letras intransferibles, Bonares y recompra de títulos públicos.
Alberto Fernández y Cristina Kirchner.
Datos de cada gobierno
La administración que más financiamiento obtuvo del Banco Central fue la de Alberto Fernández, con USD 118.700 millones.
El monto estuvo compuesto por USD 29.400 millones en adelantos transitorios, USD 32.100 millones en transferencias de utilidades y otros USD 36.800 millones vinculados principalmente con operaciones sobre títulos públicos.
Muy cerca aparece el segundo mandato de Cristina Kirchner, que recibió USD 104.900 millones mediante los distintos mecanismos contemplados en el relevamiento. Dentro de esa cifra se destacan USD 38.800 millones correspondientes a letras intransferibles y otros USD 25.300 millones por transferencias de utilidades.
El primer mandato de Cristina Kirchner implicó otros USD 35.800 millones de financiamiento proveniente del Banco Central, mientras que durante la presidencia de Néstor Kirchner el monto alcanzó los USD 15.300 millones.
La suma de esos cuatro períodos arroja los USD 274.700 millones que explican la enorme mayoría del financiamiento acumulado desde 2003. En términos porcentuales, las administraciones de Néstor Kirchner, Cristina Kirchner y Alberto Fernández representan alrededor del 91% del total de USD 301.200 millones relevado.
Néstor Kirchner, Cristina Kirchner y Alberto Fernández.
El Gobierno de Milei
El contraste con el Gobierno de Javier Milei es particularmente marcado. De acuerdo con el mismo informe, la actual administración es la única que presenta un saldo negativo en la relación financiera entre el Tesoro y el Banco Central.
El gobierno de Milei registra un resultado de USD -1.300 millones. Esto significa que, en términos netos, el Tesoro no recibió nuevos recursos del Banco Central, sino que devolvió financiamiento a la autoridad monetaria.
La evolución durante la actual administración se explica principalmente por el retiro de títulos públicos por USD 4.000 millones y la reducción de letras intransferibles por USD 24.900 millones.
El dato marca un cambio respecto de la dinámica que predominó durante los gobiernos anteriores. Mientras las administraciones kirchneristas acumularon cientos de miles de millones de dólares en financiamiento del Banco Central al Tesoro, el Gobierno de Milei exhibe una posición inversa y busca eliminar la utilización de la autoridad monetaria como fuente de recursos para las cuentas públicas.
El presidente Javier Milei.
Para dimensionar todavía más la diferencia, el relevamiento ubica al gobierno de Mauricio Macri en USD 27.800 millones de financiamiento, el segundo monto más bajo entre las administraciones analizadas, solamente por encima del resultado negativo registrado durante el gobierno de Milei.
La reforma de Milei
Esta diferencia entre las administraciones es uno de los argumentos centrales detrás de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central que impulsa el Gobierno de Javier Milei.
El oficialismo busca eliminar completamente el financiamiento del Tesoro por parte de la autoridad monetaria, poniendo fin a una herramienta que fue utilizada de manera recurrente durante las últimas décadas.
La propuesta se presenta así como parte de un cambio en la relación entre el Banco Central y el Tesoro. Después de años en los que el Estado recurrió a la autoridad monetaria para obtener recursos, la administración Milei muestra un saldo negativo y plantea avanzar hacia un esquema en el que esa vía de financiamiento quede definitivamente limitada.