Las reservas brutas del BCRA cerraron en USD 50.059 millones tras una compra de USD 8 millones, superando por primera vez en casi siete años la barrera de los USD 50.000 millones.
La consolidación del nuevo orden macroeconómico impulsado por el gobierno libertario ha alcanzado una marca emblemática que ratifica la confianza internacional en el rumbo del país.
En lo que constituye una rotunda victoria para el plan económico oficial, las reservas internacionales del Banco Central de la República Argentina (BCRA) quebraron la barrera de los USD 50.000 millones este miércoles, posicionándose en su nivel más alto desde el 13 de septiembre de 2019.
Compraventa de dólares
Esta marca representa no solo el máximo absoluto alcanzado durante la era Milei, sino una recuperación de soberanía monetaria impensable en los años previos de descapitalización sistemática.
La autoridad de la calle Reconquista adquirió un total de USD 8 millones este miércoles, lo que consolidó las reservas brutas en la cifra final de USD 50.059 millones.
Esta marca pulveriza los registros de casi siete años, arrimándose al récord histórico de mediados de septiembre de 2019, cuando bajo la gestión de Mauricio Macri se registraron USD 50.085 millones.
El crecimiento diario neto de la jornada se situó en USD 417, un incremento diario que se vio potenciado de forma contundente por el fuerte rebalanceo alcista en la cotización del oro, metal precioso de máxima calidad que compone los activos del Banco Central.
La sostenida reconstrucción de las arcas públicas responde de manera directa a la rigurosa implementación de la cuarta etapa del programa monetario, que se inició en enero de 2026.
Desde la puesta en marcha de esta fase, el BCRA ha incorporado un acumulado de USD 13.381 millones a través de operaciones diversas dentro y fuera del mercado cambiario, abarcando intervenciones en el Mercado Libre de Cambios (MLC) y adquisiciones mayoristas.
Reservas Internacionales 2019-2026.
Con este desempeño impecable, el equipo económico de la administración libertaria ha cumplido de manera anticipada con la rigurosa meta de acumulación de reservas para 2026, la cual había sido establecida originalmente en una banda de entre 10.000 y 17.000 millones de dólares.
Esta consolidación se logró luego de superar exitosamente los requerimientos de financiamiento del Ministerio de Economía durante el primer trimestre de este año.
A diferencia de los modelos del pasado basados en cepos asfixiantes, el ingreso de divisas se sostiene de forma genuina sobre el dinamismo de los sectores productivos privados. Durante el pasado mes de julio, las compras del sector público totalizaron USD 2.162 millones, lo que representó el tercer mejor rendimiento mensual de todo el año, superando con creces las compras de junio, que alcanzaron USD 1.418 millones.
En junio, la autoridad de control disminuyó deliberadamente sus intervenciones para aplacar la presión en el mercado de divisas, un período en el que la cotización del dólar mayorista avanzó más de un 5% por encima del índice inflacionario, rompiendo una tendencia que se mantenía inalterada desde octubre de 2025. No obstante, el pico de compras anuales continúa en manos del histórico mes de mayo, con USD 2.596 millones adquiridos.
Asimismo, el martes de la semana previa, el Banco Central puso fin a una racha imbatible de 135 ruedas consecutivas de compras de divisas, anotando una de las secuencias de acumulación más prolongadas y estables registradas en los últimos veinte años en el país.
El BCRA adquirió USD 8 millones para sus reservas
Este ingreso virtuoso de capitales se sostuvo firmemente gracias a las liquidaciones genuinas provenientes del sector agropecuario, el sector energético y el sector minero, sumadas a colocaciones financieras estratégicas de deuda en el exterior efectuadas por corporaciones privadas y administraciones provinciales.
Para sostener el ritmo virtuoso de absorción de reservas, la máxima entidad bancaria amplió la emisión de pesos prescindiendo de mecanismos de esterilización de alto costo, mientras de forma coordinada el Tesoro de la Nación absorbió la liquidez excedente en el mercado mediante colocaciones eficientes de deuda en moneda nacional. Esta estrategia coordinada blindó la paridad cambiaria frente a presiones de carácter especulativo.
Los detalles precisos de las operaciones revelan una gran solidez técnica en todos los segmentos cambiarios:
Mercado mayorista: El volumen diario en el mercado mayorista de contado retrocedió en USD 66 millones (una caída de un 11% en comparación con el martes), finalizando en USD 518,3 millones.
A pesar de este menor movimiento, la cotización de la divisa se mantuvo sumamente estable, avanzando apenas 50 centavos para cerrar la jornada en $1.496,50, muy próximo al máximo nominal registrado el 28 de julio de $1.498.
El BCRA sostiene con holgura este nivel de flotación, manteniéndolo a 353,98 pesos o un 23,6% por debajo de la banda cambiaria superior establecida en $1.850,48.
Javier Milei, Luis Caputo y Santiago Bausilli
Cotización al público e informal: En las pizarras oficiales del Banco Nación, el dólar al público se incrementó cinco pesos y cerró para la venta en $1.520, repitiendo la cotización máxima que ya se había verificado entre el 24 y el 28 de julio.
En el segmento informal, la tendencia bajista se consolidó de manera contundente: el dólar blue retrocedió cinco pesos (una baja del 0,3%) para cerrar la venta en $1.540, acumulando una sólida racha de cinco ruedas consecutivas a la baja.
Mercado de futuros y expectativas: Todos los contratos de futuros registraron descensos de entre el 0,1% y 0,2% bajo un volumen de negociación que sumó USD 807,8 millones en A3 mercados. Los contratos proyectados para fines de agosto retrocedieron dos pesos, estableciendo un valor de 1.511,50 pesos.
Las miradas de los analistas y los mercados se centran ahora en la difusión del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de julio que el instituto oficial publicará el próximo 13 de agosto, un dato macroeconómico crítico que determinará la magnitud de la ampliación de las bandas cambiarias prevista para regir a partir de septiembre.