La economía argentina alcanzó un nuevo hito durante la gestión de Javier Milei y logró, por primera vez desde 2011, 27 meses consecutivos de crecimiento en el indicador de tendencia-ciclo de la actividad económica.
El dato surge de los registros oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) sobre el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE).
De acuerdo con la serie oficial, el componente de tendencia-ciclo registró variaciones mensuales positivas durante 27 meses seguidos hasta junio de 2026. Se trata del período de expansión continua más prolongado desde el ciclo comprendido entre junio de 2009 y agosto de 2011.
El desempeño registrado durante junio también mostró continuidad en esta dinámica. En ese mes, la tendencia-ciclo avanzó 0,2% mensual, mientras que el EMAE presentó una mejora interanual del 2,7%.
Indicador tendencia-ciclo del EMAE.
Un cambio histórico
El dato adquiere relevancia porque marca un cambio respecto de la dinámica que caracterizó a la economía argentina durante las últimas décadas.
Desde 2011, el país atravesó períodos de crecimiento que no lograron consolidarse y fueron seguidos por nuevas crisis. El resultado fue una economía con una evolución marcada por fuertes oscilaciones, en una dinámica que puede representarse como un "serrucho": etapas de expansión seguidas por nuevas caídas.
La actual racha de 27 meses consecutivos de crecimiento tendencial rompe con esa dinámica. La extensión del ciclo constituye una señal de que la recuperación no se limita a un rebote puntual, sino que existe una expansión subyacente que se mantiene en el tiempo.
Los ciclos prolongados de tendencia-ciclo también resultan relevantes para la economía, ya que una actividad que logra sostener una trayectoria ascendente durante un período extenso genera condiciones para planificar inversiones con un horizonte de mayor plazo.
Javier Milei y Luis Caputo.
Si bien el el ritmo de crecimiento es más lento que el observado en otros episodios de expansión, esa menor velocidad también representa una de las fortalezas del actual ciclo, precisamente porque apunta a una dinámica más sostenida en lugar de un crecimiento acelerado y de corta duración.
La diferencia resulta central frente a los ciclos anteriores. Los períodos de expansión impulsados por políticas populistas de corto plazo pueden generar un boom rápido, pero posteriormente desembocan en fuertes desequilibrios cambiarios e inflacionarios que destruyen el crecimiento alcanzado.
En ese sentido, la actual trayectoria del indicador muestra un comportamiento diferente: 27 meses consecutivos de expansión de la tendencia-ciclo, completamente natural y sin un impulso artificial, una racha que no se registraba desde 2011 y que rompe con años de crecimiento intermitente.
El dato del INDEC constituye así uno de los principales indicadores para evaluar la evolución de la actividad económica durante la gestión de Milei y el proceso de reformas estructurales para sentar las bases del crecimiento sostenido en Argentina.