Argentina es el único país de Latinoamérica que logró reducir su deuda pública en relación con el PBI entre 2019 y 2026, en un escenario regional marcado por un aumento generalizado del endeudamiento.
El dato surge de un informe de Bloomberg Línea, elaborado a partir de información del Fondo Monetario Internacional (FMI) y una revisión realizada por el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF).
Según las proyecciones incluidas en el informe, la deuda pública bruta argentina pasó del 89,8% del PBI en 2019 al 70,4% en 2026, lo que representa una reducción de 19,4 puntos porcentuales.
El gráfico del informe.
El resultado distingue a Argentina frente a la evolución observada en la mayoría de América Latina. El informe publicado por Bloomberg Línea compara los niveles de deuda pública de distintos países de la región y muestra que, entre 2019 y 2026, la mayoría registra incrementos en el peso de la deuda sobre sus respectivas economías.
La evolución argentina se da en paralelo a la fuerte recomposición de las cuentas públicas registrada durante los últimos años, tras la asunción del Gobierno de Javier Milei a fines de 2023, que logró terminar con el déficit. Para 2026, el informe proyecta además que Argentina tendrá un superávit primario equivalente al 1,9% del PBI.
El endeudamiento de los países latinoamericanos
El contraste con el resto de la región resulta significativo. Bolivia aparece como el país latinoamericano con la situación más comprometida dentro del ranking, con una deuda pública proyectada para 2026 equivalente al 182,7% de su PBI. Le siguen Brasil, con 96,5%, y Surinam, con 87,1%.
En el caso de Bolivia, el informe advierte sobre una combinación de factores que profundizan su vulnerabilidad: una deuda superior al tamaño de su economía, déficits fiscales de dos dígitos, escasez de divisas y reservas críticamente bajas.
Brasil, en tanto, presenta un riesgo fiscal de mediano plazo, aunque cuenta con un mercado financiero profundo, reservas importantes y una deuda principalmente denominada en moneda local. Surinam también enfrenta limitaciones para absorber nuevos shocks.
El deterioro no se limita a esos tres países. El informe señala que economías como El Salvador, Uruguay, México, Colombia, Ecuador, Chile y Perú también registran aumentos en sus niveles de deuda pública sobre el PBI entre 2019 y 2026.
Javier Milei y Luis Caputo.
La diferencia entre las economías latinoamericanas se amplió de manera considerable. En 2019, la distancia entre el país más y menos endeudado de la región era de 63 puntos porcentuales del PBI. Para 2026, el IIF proyecta que esa brecha llegará a 73 puntos, impulsada principalmente por el aumento de la deuda en países como Bolivia y los menores niveles registrados en Perú.
"La región dejó de comportarse como un bloque", dijo a Bloomberg Línea Jonathan Fortun, economista del IIF. "Lo que se deterioró en la región no es el nivel promedio de deuda sino la dispersión entre países", agregó.
En este escenario, Argentina aparece como una excepción dentro del grupo analizado. Mientras la tendencia predominante es hacia un mayor peso de la deuda pública sobre las economías, el país registra una reducción de casi 20 puntos porcentuales.
El informe también destaca que Argentina ha mejorado rápidamente sus cuentas públicas y reservas, tras la excelente gestión económica del Gobierno de Milei y el equilibrio fiscal.
Por otra parte, el informe afirma que la situación fiscal de cada país no depende exclusivamente del tamaño de su deuda. También adquieren importancia el costo de los intereses, el crecimiento económico, el resultado primario, la composición de los pasivos, las reservas disponibles, los plazos de vencimiento y el acceso al financiamiento.