
A través de Bolivia, Argentina exportó gas a Brasil por primera vez en la historia
La apertura del mercado energético involucrará a Bolivia como intermediario y no recibirá financiamiento estatal.
Por primera vez en la historia, Argentina exportó gas natural a Brasil a través de Bolivia, consolidando un hito en la integración energética regional.
Esta operación, encabezada por la filial local de TotalEnergies y la comercializadora Matrix Energía, se concreta en el marco de la eficaz maniobra económica impulsada por el gobierno de Javier Milei, quien apuesta al sector privado para continuar transformando al país en un exportador neto de energía.
El acuerdo, sellado a finales de 2024, incluye a Yacimientos Fiscales Bolivianos (YPFB) y representa el primer paso para consolidar la integración entre Vaca Muerta, la mayor reserva de gas de la región; Bolivia, con su extensa infraestructura de transporte; y Brasil, el gigante industrial del Mercosur.
Este logro es resultado directo del Memorándum de Entendimiento (MOU) firmado entre Milei y su par brasileño, Lula Da Silva, con el objetivo de definir rutas de abastecimiento desde Argentina hacia Brasil.
La estrategia de Milei revierte una tendencia de casi dos décadas en las que el país importó gas boliviano por un monto acumulado de USD 18.000 millones. Ahora, gracias a la reversión del Gasoducto Norte, la nación se posiciona como exportadora.

El gas de la Cuenca Neuquina se transporta a través de la red troncal de gasoductos hasta Campo Durán, en Salta, desde donde es despachado mediante el gasoducto Madrejones hacia Bolivia y posteriormente a Brasil. TotalEnergies, primer operador privado de gas en Argentina, cuenta con permisos de exportación otorgados por la Secretaría de Energía, lo que le permite enviar fluido tanto desde la Cuenca Austral como desde Vaca Muerta.
El grupo de trabajo binacional evalúa cinco rutas para consolidar el comercio de gas: Bolivia, Paraguay, Uruguayana, Uruguay y el gas natural licuado (GNL). La alternativa más viable es el Gasoducto Brasil-Bolivia (Gasbol), cuya capacidad de transporte de 30 millones de metros cúbicos diarios está sub utilizada en un 66% debido a la crisis de producción boliviana tras años de desinversión.

A diferencia de las gestiones kirchneristas, el gobierno de Milei ha sido claro en una cosa: las grandes obras de infraestructura energética no contarán con financiamiento estatal y dependerán exclusivamente del capital privado. En esta línea, el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) ofrece beneficios impositivos y cambiarios a proyectos de más de USD 200 millones, atrayendo inversores y dinamizando el sector.
El MOU prevé que en 2025 comiencen exportaciones de 2 millones de metros cúbicos diarios, con un crecimiento progresivo a 10 millones en tres años y un objetivo final de 30 millones en cinco años. Este desarrollo no solo representa una oportunidad histórica para que Argentina genere divisas y reduzca su déficit comercial, sino que también permite a Brasil acceder a energía competitiva para su industria y la producción de fertilizantes.
Más noticias: