El BCRA compró USD 57 millones y acumula más de USD 13.500 millones en lo que va de 2026, con diez ruedas consecutivas de compras y reservas brutas cercanas a los USD 49.600 millones.
En el centro de la defensa macroeconómica impulsada por el gobierno de Javier Milei, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) concretó este martes 11 de agosto de 2026 la mayor compra de divisas en el mercado oficial de cambios en lo que va del mes, adquiriendo un total de USD 57 millones para sus reservas internacionales.
En una rueda cambiaria donde se operaron USD 510 millones (registrándose USD 515,6 millones de contado según otros registros sectoriales), la autoridad monetaria absorbió de forma estratégica el 11% (específicamente el 11,1%) del volumen negociado.
Reservas Internacionales 2019-2026.
Con esta magnífica operación, el saldo comprador acumulado de agosto ascendió a USD 181 millones, permitiendo que las compras totales de divisas acumuladas por la gestión libertaria en el año 2026 superen holgadamente la barrera de los USD 13.500 millones, alcanzando la cifra exacta de USD 13.508 millones.
Además, el BCRA encadenó la destacada racha de diez ruedas consecutivas con saldo positivo en el mercado. Para disipar cualquier duda sembrada por los sectores opositores, el presidente de la entidad, Santiago Bausili, fue contundente ante la reciente tensión sobre las tasas de interés al declarar de forma oficial: "Los encajes y la liquidez están en niveles adecuados".
A pesar de que el ritmo de acumulación de reservas de agosto marcha en un promedio diario de USD 26 millones —situándose por debajo de los USD 103 millones registrados en julio, los USD 68 millones de junio y los USD 137 millones de mayo—, la jornada del martes demostró una contundente recuperación en el flujo oficial de ingresos.
Esto consolidó las reservas internacionales brutas en la zona de los USD 49.561 millones (registrando USD 49.651 millones según la planilla del balance cambiario), manteniéndose firmes por encima del piso clave de los USD 49.000 millones.
Esta notable estabilidad se logró en un escenario internacional donde el oro avanzó un leve 0,20%, el dólar global se mantuvo estable, el euro retrocedió 0,03%, el yuan no mostró variaciones, el yen cayó 0,05% y la libra subió apenas un 0,01%.
El presidente, Javier Milei.
La rigurosa disciplina del plan económico ha tenido un impacto directo en el mercado cambiario doméstico, el cual dio claras señales de distensión.
El dólar mayorista bajó un 0,33% (es decir, cinco pesos) para cerrar su cotización en $1.490,50 para la venta, alejándose definitivamente de la barrera de los $1.500 que el mercado venía testeando de manera especulativa. Con este resultado, el tipo de cambio oficial oficializó su tercera caída consecutiva, alejándose del máximo nominal de $1.499,50 registrado el jueves 6 de agosto.
Asimismo, el BCRA fijó un techo para el régimen de bandas cambiarias en $1.857,23, lo que dejó al mayorista a una brecha segura de $366,73 (equivalente al 24,6% de dicho límite de flotación administrada), marcando el rango de seguridad más amplio desde el 11 de junio.
Como bien sintetizó el operador cambiario Nicolás Merino, de ABC Mercado de Cambios: “Todo indicaba que, ante la falta de una demanda tan firme como la observada durante la semana pasada, el mercado podía continuar descomprimiendo”.
El presidente, Javier Milei.
En las cotizaciones alternativas, la calma también imperó gracias a las señales oficiales: el dólar MEP retrocedió un 0,20% para ubicarse en $1.523,84, mientras que el dólar contado con liquidación (CCL) experimentó un avance del 1,70% cerrando en $1.612,12.
Por su parte, el dólar blue avanzó un 0,98% hasta los $1.550, dejando la brecha cambiaria entre el informal y el mayorista en un controlado 3,99%. Es de destacar que el dólar informal ya retrocedió $20 en lo que va de agosto, llegando a ubicarse con una brecha por debajo del 3% respecto al oficial en ruedas previas. En tanto, el canje escaló al 5,79%.
De cara a las próximas jornadas, la atención del mercado estará plenamente concentrada en la inminente licitación del Tesoro. Los analistas de las mesas de dinero sugieren que el ritmo de compras del BCRA impacta en la recomposición de la liquidez del sistema bancario, especialmente considerando que el stock de repos de los bancos con la autoridad monetaria se encuentra acotado.
Una estrategia de rollover inferior a 1x podría ser utilizada inteligentemente por las autoridades de la gestión económica para inyectar pesos, aliviando la presión sobre las tasas, mientras convive en perfecta armonía con el inquebrantable objetivo libertario de mantener el tipo de cambio firmemente por debajo de la zona de los $1.500.