“Los desembolsos de cada tramo se irán determinando según las necesidades que tenga el BCRA en el futuro”, afirmaron fuentes del organismo monetario, destacando que cada activación impactará directamente en las reservas internacionales que se informan a diario.
La estructura del swap con Estados Unidos difiere de la vigente con el Banco Popular de China, ya que en este caso los fondos no se contabilizan automáticamente como reservas disponibles. La diferencia obedece a criterios técnicos de registración contable: mientras que el swap con China fue de disponibilidad inmediata, el acuerdo con el Tesoro estadounidense se activa por tramos, brindando flexibilidad y respaldo estructural.













