En un contexto de estabilidad en el tipo de cambio y fortalecimiento del frente externo, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) consolidó una racha histórica al encadenar 50 jornadas consecutivas con compras de divisas en el mercado oficial. Este martes, la autoridad monetaria adquirió USD 73 millones, lo que permitió elevar el total acumulado en 2026 a más de USD 3.400 millones. Desde el inicio de la cuarta etapa del esquema monetario en enero, la entidad que conduce Santiago Bausili incorporó USD 3.421 millones, una cifra que representa poco más de un tercio del objetivo anual fijado para este año. En términos porcentuales, la acumulación ya alcanzó el 34% de la meta prevista.
Para concretar estas adquisiciones, el BCRA emitió pesos sin aplicar mecanismos de esterilización, mientras que el Tesoro absorbió parte de ese excedente a través de colocaciones de deuda interna. En las últimas licitaciones, el Ministerio de Economía optó por no expandir la base monetaria, una decisión orientada a evitar presiones inflacionarias y sobre el tipo de cambio, en línea con la estrategia oficial de equilibrio.

Las proyecciones oficiales estiman que la acumulación neta de reservas en 2026 podría ubicarse entre USD 10.000 millones y USD 17.000 millones, dependiendo de la demanda de pesos y de la disponibilidad de divisas. En este sentido, Santiago Bausili sostuvo que el ritmo de compras estará determinado por la demanda de moneda local y el flujo de ingresos de dólares. Como parte del esquema vigente, el BCRA fijó un límite diario para la adquisición de divisas equivalente al 5% del volumen negociado en el Mercado Libre de Cambios. Asimismo, formalizó acuerdos con empresas y entidades para canalizar operaciones fuera del segmento mayorista, con el objetivo de moderar la presión sobre el tipo de cambio.
A pesar del fuerte ritmo de compras, las reservas internacionales se ubicaron en USD 44.788 millones, lo que implicó una caída diaria de USD 67 millones. Al cierre del mes anterior, el stock había alcanzado los USD 46.905 millones, el nivel más alto desde el inicio de la actual gestión y el mayor en seis años, cuando se registraron USD 47.448 millones. Estos movimientos responden tanto a pagos de deuda como a variaciones en la valuación de activos. El proceso de acumulación estuvo condicionado por las obligaciones financieras del Tesoro, que recurrió al BCRA para adquirir divisas destinadas a cancelar vencimientos de deuda, lo que impactó sobre el resultado final y limitó el crecimiento del stock.









