La campaña 2025/26 empieza a consolidarse como un punto de inflexión para el girasol argentino. Con una producción que se ubica entre las más altas de las últimas décadas, el cultivo vuelve a ganar protagonismo y se posiciona como uno de los grandes motores del nuevo impulso exportador del país.
La producción alcanzaría 6,6 millones de toneladas, el volumen más alto en 27 años, con estimaciones que incluso la ubican por encima de los 7 millones. Detrás de estos números hay más superficie sembrada, mejores rindes y un contexto internacional que juega a favor de la Argentina.












