En una contundente demostración de confianza en su programa económico, el gobierno de Javier Milei, a través del Banco Central de la República Argentina (BCRA), se comunicó la emisión de una nueva serie del Bono para la Reconstrucción de una Argentina Libre (Bopreal) por hasta USD 3.000 millones, y la liberación del cepo cambiario para las nuevas inversiones extranjeras que ingresen al país con fines productivos o financieros.
Este ambicioso esquema se enmarca dentro de la Fase 3 del programa económico, cuyo foco está puesto en normalizar el mercado de cambios, fomentar el desarrollo del mercado de capitales local y consolidar el equilibrio macroeconómico. La iniciativa, calificada por el propio Banco Central como parte de una estrategia “macroprudencial”, busca reducir la volatilidad propia de los flujos especulativos de corto plazo y dar señales claras de estabilidad y previsibilidad a los inversores internacionales.
La novedad más destacada es la liberación del acceso al Mercado Libre de Cambios (MLC) para los inversores del exterior que ingresen capitales nuevos. Esta apertura permitirá que dichos fondos puedan ser repatriados sin restricciones, siempre que los activos adquiridos permanezcan en el país por un plazo mínimo de seis meses, verificado por la entidad financiera interviniente.

Este plazo, explicaron desde el BCRA, responde a la necesidad de “limitar la volatilidad que podrían generar los capitales de corto plazo” y al mismo tiempo, dar herramientas sólidas a quienes quieran operar en el mercado financiero argentino. De hecho, bajo este nuevo marco normativo, los fondos del exterior también podrán acceder al mercado de futuros como instrumento de cobertura cambiaria, lo que “mejora las condiciones para todos los participantes del mercado de futuros financieros y contribuye a fortalecer la liquidez y la transparencia en la formación de precios”.
Desde el Central remarcaron que estas decisiones aumentan “la visibilidad y el atractivo de los activos financieros argentinos frente a fondos institucionales y otros vehículos de inversión” que replican índices de referencia globales, allanando el camino para una futura inclusión de instrumentos locales en dichos índices.









