El Gobierno de La Rioja, encabezado por el gobernador ultra kirchnerista Ricardo Quintela, comenzó este lunes 17 de agosto con la entrega de los primeros Bonos de Cancelación de Deuda (BOCADE), más conocidos como "Chachos".
La medida, según la adminisitración provincial, busca "reforzar" los ingresos de trabajadores y beneficiarios vinculados al Estado y promover el consumo dentro de la provincia.
Se trata de un plan que ya fue llevado a cabo en 2024, y tuvo que ser retirado debido a su rotundo fracaso, especialmente por el rechazo de los riojanos a los Chachos.
Ricardo Quintela.
La nueva emisión contempla alrededor de $4.000 millones y alcanzará aproximadamente a 80 mil personas, que recibirán un monto extraordinario de 50 mil por persona.
El cronograma de pago se extenderá hasta el 24 de agosto y estará organizado de acuerdo con la terminación del DNI, tanto para las personas de la capital como para quienes viven en el interior provincial.
Entre los sectores alcanzados por la medida se encuentran los empleados de planta del Gobierno provincial, beneficiarios de programas o contratos estatales, jubilados de la Policía y del Servicio Penitenciario, empleados municipales y docentes cuya liquidación depende del Ministerio de Educación provincial.
En el caso de los trabajadores municipales, cada municipio, incluido el municipio Capital, tendrá a su cargo la organización de su propio operativo de pago. De esta manera, la distribución de los bonos se realizará mediante distintos esquemas en función del lugar de residencia y del sector al que pertenezca cada beneficiario.
Ricardo Quintela.
Los Chachos
El instrumento elegido por la administración kirchnerista de Quintela vuelve a ser una moneda propia de la provincia en lugar de un refuerzo realizado exclusivamente en pesos.
Los Chachos tienen una supuesta equivalencia nominal de uno a uno con el peso, aunque en la práctica eso no ocurre, y pueden utilizarse para cancelar impuestos provinciales, tasas municipales y determinados servicios de empresas estatales.
Además, el Gobierno peronista sostiene que existe una red comercial preparada para recibir los bonos, con más de 500 comercios obligados a participar en la operatoria.
La decisión de volver a recurrir a los BOCADE se produce después de la experiencia de 2024, cuando La Rioja ya había puesto en circulación los llamados Chachos. Aquella primera implementación había sido retirada posteriormente, aunque Quintela volvió a reivindicar el mecanismo y aseguró que había tenido una buena recepción entre los riojanos.
“El Chacho es un instrumento financiero que en La Rioja tuvo una aceptación total”, había afirmado el gobernador al defender el regreso de los bonos. En la misma línea, Quintela había señalado: “No quiero que pierdan el poder adquisitivo los trabajadores”.
Los bonos fueron denominados Chachos en homenaje al caudillo federal Ángel Vicente Peñaloza y fueron concebidos originalmente como Bonos de Cancelación de Deuda de la provincia. Para el gobernador, la primera experiencia terminó con la recuperación de los bonos emitidos “en los tiempos y en los términos que establecía la ley”.
Ahora, con la nueva etapa ya iniciada, los Chachos vuelven al circuito económico riojano desde el 17 de agosto y permanecerán como parte del esquema de pagos hasta completar el cronograma previsto para el 24.