El Palacio 6 de Julio enfrenta un compromiso financiero de gran magnitud para finales de marzo con el vencimiento de la sexta cuota de capital. Se trata de una deuda contraída originalmente en el año 2016 dividida en 8 cuotas, que obliga a la gestión actual a pagar unos 25 millones de dólares. El intendente Daniel Passerini busca alternativas de financiamiento que permitan estirar los plazos de pago y aliviar la presión sobre el tesoro local.
Durante los últimos dos años, Córdoba capital ya logró cancelar casi 100 millones de dólares correspondientes a este pasivo emitido en el exterior. Todavía resta saldar la mitad de ese monto total, por lo que el municipio debe disponer en marzo de unos $57.000 millones para los vencimientos. La secretaría de economía local indaga distintas herramientas financieras para cubrir las dos cuotas anuales que suman unos US$50 millones.
El plan oficial contempla la solicitud de autorización al Ministerio de Economía de la Nación para lanzar nuevos títulos de deuda en moneda nacional. La intención es concretar emisiones de letras y bonos por una cifra que supera los $200.000 millones para cubrir obligaciones previas inmediatas. Se proyecta un bono a 24 meses por $155.000 millones junto a una letra a 12 meses por un valor cercano a los $50.000 millones.













