El régimen de promoción industrial exige invertir el 1,20% de la facturación en activos. El trámite es digital y ágil.
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El sector productivo de Córdoba cuenta con una oportunidad para eliminar la carga del impuesto más distorsivo del sistema tributario local. Las industrias que decidan capitalizarse podrán acceder a una exención del 100% en Ingresos Brutos durante el ciclo fiscal 2026. Esta herramienta permite a los empresarios derivar recursos que antes iban al fisco hacia la compra de maquinaria y tecnología.
El esquema apunta a las pymes y firmas que facturen hasta $ 3200 millones anuales y demuestren una apuesta real por la producción. Para lograr la tasa cero es requisito indispensable concretar inversiones en activos fijos por el 1,20% de la base imponible de 2025. El sistema premia el mérito de quienes arriesgan capital propio para mejorar su competitividad en un contexto de recesión.
Los talleres metalúrgicos que destinen recursos a mejorar su capacidad instalada y bienes de uso podrán dejar de pagar el impuesto distorsivo.
La gestión del beneficio se realiza mediante una plataforma digital que elimina la intermediación burocrática y agiliza los tiempos. La presentación de la solicitud habilita el acceso provisorio a la exención de manera inmediata sin esperar dictámenes previos. El beneficio se confirma definitivamente una vez que la empresa acredita formalmente la compra de los bienes de uso.
Plazos y condiciones técnicas
Los contribuyentes deben actuar rápido, ya que la fecha límite para obtener el beneficio retroactivo al 1 de enero es el 13 de marzo. Las inscripciones posteriores a esa fecha solo aplicarán la exención a partir del mes de presentación perdiendo los meses previos. La acreditación final de las inversiones realizadas deberá presentarse antes del último día de febrero del año siguiente.
La modernización de procesos productivos y la compra de equipamiento duradero son los requisitos técnicos para obtener la tasa cero.
La normativa considera activos fijos a los bienes tangibles y durables que se incorporan al patrimonio para la actividad industrial. Esto incluye maquinaria, instalaciones y equipamiento tecnológico que aumente la capacidad instalada de la compañía. Las empresas deberán renunciar a cualquier otro régimen de promoción vigente para poder ingresar a este nuevo esquema.
El programa también abarca a los matarifes abastecedores que cumplan con el empadronamiento en el sistema de información industrial. Incluso los contribuyentes del Régimen Simplificado pueden aplicar mediante una declaración jurada sobre su actividad productiva. Es una ventana de oportunidad para reducir el costo argentino y ganar aire fiscal apostando al crecimiento.
El alivio fiscal busca que los recursos del sector privado se vuelquen a obras y activos logísticos en lugar de financiar las arcas del Estado.