El viceministro de Economía, José Luis Daza, participó este jueves 20 de agosto del Council of the Americas y ratificó el rumbo del programa económico. En su exposición ante empresarios aseguró que la Argentina atraviesa un proceso de desinflación sólido y que la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central provocará un “shock de confianza”.
Originalmente estaba previsto que hablara el ministro Luis Caputo, pero Daza lo reemplazó porque “se enfermó”. El encuentro cerrará al mediodía con el discurso del presidente Javier Milei.
El funcionario enfatizó que la baja de precios “no es un tema de preocupación” dentro del equipo económico. “Estamos en un proceso de desinflación muy sólido y va a continuar”, señaló. Agregó que el país cuenta con cuentas fiscales sólidas y que, una vez aprobada la ley, el Banco Central generará ese impacto positivo en las expectativas.
Daza subrayó que la gestión lleva adelante “un programa de estabilización de reducción de la inflación que es sostenible en el tiempo” y que no depende de una sola variable. Destacó que hoy la Argentina tiene una de las posiciones macroeconómicas más fuertes a nivel global, con superávit fiscal, superávit externo y bancos capitalizados. “El único país del G20 que está con superávit fiscal hoy es la Argentina”, afirmó.
Los ejes del proyecto que se debatirán en Diputados
El texto que se tratará el próximo miércoles 26 de agosto en la Cámara de Diputados apunta a devolverle al BCRA el mandato central de preservar el valor de la moneda. También elimina el financiamiento al Tesoro y endurece las condiciones para remover a sus autoridades.
Entre los puntos centrales figura la prohibición total del financiamiento al Tesoro, las provincias y los municipios. El Banco Central no podrá otorgar adelantos transitorios ni comprar bonos del Estado en el mercado primario, vías que hasta ahora funcionaban como formas de emisión monetaria.
Otro cambio relevante es la eliminación de la transferencia de utilidades contables y dividendos. Cuando sube el dólar, el BCRA registra ganancias en pesos que hoy pueden girarse al Tesoro. Con la reforma, esas utilidades quedarán dentro de la entidad, en una reserva que solo podrá usarse para pagar deuda y no para gastos corrientes.
La iniciativa también redefine el objetivo institucional. Desde 2012 la carta orgánica obligaba al banco a perseguir múltiples metas, entre ellas el empleo y el desarrollo con equidad social. Para el Gobierno, esa multiplicidad sirvió de justificación para emitir. Ahora la única misión será cuidar el valor de la moneda.
Blindaje y fin de las letras intransferibles
El proyecto mantiene el mecanismo de designación del presidente y los directores, pero eleva el umbral para removerlos. Hoy alcanza con mayoría simple; con la reforma se exigirá el voto de dos tercios en ambas cámaras, lo que busca proteger a la conducción de presiones políticas de cada gobierno.
Por último, se prohíben las letras intransferibles. Desde 2006 el Tesoro usaba dólares de las reservas del BCRA para pagar deuda a cambio de un instrumento que en la práctica no tiene valor de mercado. Ese mecanismo desaparecerá y el Estado ya no podrá disponer de las reservas de esa forma.
Con estos cambios, el oficialismo apunta a consolidar la independencia de la autoridad monetaria y a reforzar la credibilidad del proceso de estabilización que, según Daza, ya muestra resultados concretos y seguirá profundizándose en los próximos meses.