La derogación de la nefasta Ley de Alquileres generó un shock de confianza inmediato en el mercado de Córdoba. La oferta de propiedades para alquilar se disparó y terminó con la escasez crónica provocada por el estatismo. La libertad contractual impulsada por Javier Milei devolvió las viviendas al sistema formal.
Según el Monitor de Actividad Inmobiliaria, la cantidad de inmuebles disponibles en enero de 2026 creció un 85,9%. Este salto se compara contra el promedio registrado entre septiembre y diciembre de 2023. El volumen actual supera incluso los niveles previos a las regulaciones que asfixiaron a los propietarios.
El aumento de la oferta se refleja en una vacancia técnica que apenas alcanza el 0,3% en viviendas. Esto demuestra que la demanda absorbe rápidamente las unidades que vuelven a volcarse al mercado locativo. Los dueños perdieron el miedo a alquilar gracias a la seguridad jurídica y la estabilidad monetaria.













