Desde la derogación de la Ley de Alquileres en diciembre de 2023, el mercado cordobés cambió radicalmente. La oferta de propiedades creció a gran velocidad y hoy supera a la demanda. Esto permite a los inquilinos elegir, comparar y negociar condiciones con libertad.
La disponibilidad de inmuebles volvió a niveles pre-pandemia, devolviendo dinamismo al mercado locativo. Departamentos que valían $500.000 hace un año hoy se consiguen desde $380.000. El libre juego de oferta y demanda está generando contratos más razonables y adaptables.
Lucas Péndola, presidente del CPI, destacó que "hoy cualquier inmobiliaria tiene propiedades disponibles y valores más equilibrados". El exceso de oferta lleva a que los precios se mantengan o incluso bajen. La intervención estatal, lejos de ayudar, distorsionó un mercado que ahora se autorregula.

Contratos más flexibles y precios acordes al bolsillo
Gracias al nuevo marco normativo, se recuperaron inmuebles que estaban en alquiler temporario o directamente retirados del mercado. Casi el 50% de esas unidades ya regresaron al sistema tradicional. Esto permite contratos más cortos, a medida, y ajustados a las necesidades reales de los inquilinos.
Muchos acuerdos actuales se celebran por 24 meses con ajustes cada 4 o 6 meses. También volvieron los contratos de 9 o 12 meses, algo antes imposible por rigideces legales. Esta diversidad contractual favorece tanto a propietarios como a quienes necesitan alquilar por períodos limitados.













