En tanto, el área implantada con soja, maní y sorgo caería en la provincia.
El principal motivo que influye en las decisiones fue el precio de los granos y la rentabilidad esperada de los cultivos.
Nuevo reporte de siembra de la Bolsa de Cereales de Córdoba.
El reporte menciona además un retorno a la rotación habitual después de la gran modificación de proporciones de la campaña pasada.
Se estima que se sembrarán 2.915.600 hectáreas de maíz, un 15% más que en la campaña anterior y un 28% más que el promedio histórico.
En tanto, los números del girasol son impresionantes.
Se espera que se implanten 251.900 hectáreas, un 18% más que en la campaña anterior y un 357% más que en el promedio histórico.
Nuevo reporte de siembra de la Bolsa de Cereales de Córdoba.
En cuanto a la soja, se espera que se siembren poco más de 4 millones de hectáreas, un 8% menos que en el ciclo anterior.
Se sembrarán 266.000 hectáreas con maní, un 15% menos.
Los factores que impulsan la siembra en Córdoba
Los principales motivos que influyeron en la distribución de la siembra estival fueron el precio de los granos y la rentabilidad esperada para los cultivos y en segundo lugar el pronóstico climático.
Al aumentar la superficie de maíz disminuye la de soja por lo que se favorecería la rotación de cultivos, situación que estuvo resentida en la campaña anterior en algunas zonas. Además, algunos lotes también pasarían a girasol.
La caída de superficie sembrada de maní se debe principalmente a factores económicos: bajo precio del grano, altos costos de alquiler y excedentes de stock.
La decisión de muchos productores es esperar mejores precios y condiciones para el año próximo.
Por último, el sorgo perdería la superficie que ganó la campaña pasada con la baja de maíz, volviendo a las áreas marginales donde normalmente se lo siembra.