Desde el 1° de mayo de 2026 rige el Acuerdo Interino de Comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, y los números ya muestran un impacto concreto. Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, las exportaciones argentinas al bloque europeo acumularon US$ 5191 millones en los primeros siete meses del año, un 19% más que los US$ 4365 millones del mismo lapso de 2025.
Ese valor representa el tercer mayor nivel exportador en 14 años y el más alto desde 2022. Además, supera en cerca de 12,5% el promedio de la última década. La recuperación se consolida después del piso de 2023, aunque todavía queda por debajo de los picos de 2021 y 2022, cuando los precios internacionales estaban muy elevados.
En el trimestre mayo-julio, ya con el acuerdo en vigencia, los despachos alcanzaron US$ 2476 millones, un 13,1% por encima del mismo período del año anterior. Se trata del mejor registro trimestral desde 2022. La Unión Europea sigue siendo el segundo destino de las exportaciones argentinas y concentró el 9,3% de los envíos totales en 2025.
El acuerdo libera el 100% de los bienes industriales y el 82% de los agrícolas hacia el mercado europeo. Sin embargo, el beneficio real depende de cada complejo: el diseño de los cupos, el ritmo de baja de aranceles y el posicionamiento de las marcas de origen marcan diferencias claras entre sectores.
Cupos con fuerte presencia argentina
Los exportadores locales ya se llevaron la totalidad del cupo de huevos y casi todo el de albúmina de huevo al 29 de julio. También cubrieron más del 70% del contingente de miel, más de la mitad del de etanol y más de un tercio del de arroz. En carnes, Argentina aporta casi un tercio del cupo de carne bovina fresca y el 7% del de carne congelada.
El caso más destacado es el de la miel. Las exportaciones superaron en un 88,4% el promedio de los últimos cinco años. La Unión Europea otorgó al Mercosur un nuevo contingente que llegará de forma progresiva a 45.000 toneladas con arancel intra-cuota del 0%. En el año inicial se habilitaron 7500 toneladas, de las cuales 5000 corresponden al período mayo-diciembre de 2026. El sector agotó rápidamente el volumen disponible para esta primera etapa.
La carne bovina también sintió el cambio desde el primer día. La cuota Hilton pasó de pagar un arancel del 20% a ingresar libre de derechos. Además se sumaron nuevos contingentes para carne fresca y congelada con arancel intra-cuota del 7,5%. Para mayo-diciembre de 2026 el acuerdo contempló 6050 toneladas de carne fresca y 4950 de congelada para todo el Mercosur.
En el complejo pesquero la merluza obtuvo una mejora inmediata: se eliminaron aranceles que oscilaban entre el 8% y el 15%. Los langostinos, en cambio, enfrentan una desgravación más gradual, con una reducción del 20% del arancel base en 2026 y la perspectiva de llegar a cero en los próximos cinco años.
Otros productos y el regreso del biodiesel
Limones y tabaco arrancaron con una preferencia moderada, porque siguen esquemas de desgravación gradual. La lana peinada, por su parte, logró baja inmediata en algunas posiciones, aunque partía de aranceles relativamente bajos. El informe de la BCR, elaborado por Ana Inés Rubicondi, Guido D’Angelo y Emilce Terré, subraya que las nuevas preferencias arancelarias ya refuerzan una dinámica exportadora más favorable.
En junio y julio volvieron los embarques de biodiesel hacia la Unión Europea, con negocios por más de US$ 110 millones. La cancelación de la propuesta de clasificar a la soja como cultivo de alto riesgo de cambio de suelos (ILUC) abre la puerta a un nuevo crecimiento de este biocombustible y también favorece a la harina de soja, el principal producto que Argentina envía al bloque. Petróleo crudo y el complejo maní completan el listado de actores relevantes en el comercio bilateral.
El acuerdo es el de mayor importancia en la historia del Mercosur y crea la zona de libre comercio más grande del mundo, con 31 países y cerca del 20% del PBI global. Para el bloque sudamericano representa una señal de madurez comercial y una oportunidad de recuperar protagonismo en la agenda de integración, luego de años en los que la participación europea en las exportaciones argentinas había perdido terreno frente al resto del mundo.