En un nuevo hito para la economía argentina, el gobierno de Javier Milei alcanzó un acuerdo técnico histórico con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para implementar un programa económico integral bajo el Servicio Ampliado del Fondo (SAF). El convenio, que deberá ser aprobado por el Directorio Ejecutivo del organismo en los próximos días, contempla USD 20.000 millones —el equivalente a 15.267 millones de Derechos Especiales de Giro (DEG), o el 479% de la cuota del país— y representa un espaldarazo rotundo al plan de estabilización encarado por la administración libertaria.
El anuncio fue confirmado desde Washington en un comunicado del FMI que subrayó “el impresionante progreso inicial de las autoridades en la estabilización de la economía, sustentado en un sólido ancla fiscal”, elogiando la rápida caída de la inflación y la incipiente recuperación de la actividad económica y los indicadores sociales.

El crédito solicitado por Argentina tiene una característica clave: será de libre disponibilidad, es decir, el gobierno podrá utilizar los fondos sin restricciones operativas, una muestra de confianza por parte del organismo hacia la conducción económica encabezada por el ministro Luis “Toto” Caputo. “No se trata de nueva deuda —aclaró el funcionario— sino de un instrumento para recomprar las letras intransferibles en poder del Banco Central y recomponer así su balance”.









