Conecte con nosotros

Economía

Fracaso de los Precios Máximos: 580 negocios fueron clausurados, sube la inflación y peligra el desabastecimiento

Pese a los rigurosos controles de la Secretaría de Comercio, el programa terminó en un rotundo fracaso. Aun en plena pandemia y crisis económica, fueron clausurados 580 comercios que suponían una fuente de ingresos para un gran número de familias.

Publicado

en

El Índice de Precios al Consumidor y las expectativas de mercado para los próximos meses no reflejan un panorama optimista, pese a la gran cantidad de controles y regulaciones que pretendía imponer el Gobierno. 

La inflación en los últimos meses se aceleró con virulencia, y las fiscalizaciones de la Secretaría de Comercio clausuraron un total de 580 comercios. En plena pandemia y en medio de la peor crisis económica desde 2001, el Gobierno no dudó en terminar con 580 fuentes de ingresos para numerosas familias. 

Los operativos fueron coordinados a partir de la ultra-kirchnerista Paula Español, actual titular a cargo de la Secretaría de Comercio y confesa militante “nacional y popular”

Aun así, la fuerte impopularidad de las medidas del kirchnerismo y el peligro latente por el desabastecimiento obligaron a reaccionar a las autoridades. El ministro Matías Kulfas reconoció que la situación no se podrá sostener por mucho tiempo más, y se estudiará una salida. 

Ad

El programa de Precios Máximos se había extendido hasta el próximo 31 de enero, pero el Gobierno buscará flexibilizarlo a partir del retiro de productos dentro del litado oficial, atendiendo a un estudio sobre los costos en cada actividad. 

La pérdida de ganancias y el término en las operaciones en muchos negocios, atentaron directamente contra el discurso de Alberto Fernández que parecía anunciar la “recuperación” de la economía argentina. 

Kulfas aseguró que, en el segmento de productos controlados, los aumentos promedio estuvieron muy por debajo de la inflación correspondiente. Sin embargo, esto implica un tenue alivio de corto plazo a costa de la erosión en el nivel de la actividad económica

Además, el promedio general del aumento de precios demostró ser superior al ritmo de los salarios, que perdieron contra el IPC por quinto mes consecutivo en noviembre. Como sucedió en otros episodios históricos, el control de precios terminó en el fracaso

Ad

Los controles no lograron modificar ningún tipo de expectativa sobre los precios futuros (más bien todo lo contrario), no lograron grandes resultados en materia de inflación, el desabastecimiento latente pone el jaque al desempeño de la actividad, y la reducción en el nivel de oferta empuja los precios hacia el alza. 

Este último elemento resulta un dolor de cabeza para las autoridades. La reducción en el nivel de oferta (dada una demanda estable) solamente podría ser compensada con precios más altos, pero si esto ocurre todos los controles ahora vigentes se tornarán aún más insostenibles en lo que parece plantearse como un círculo vicioso. 

En 2021 entrarán en colisión tres elementos importantes: la normalización de las variables monetarias distorsionadas por la cuarentena (principalmente la demanda de pesos), el ajuste de tarifas públicas y la flexibilización en los controles de precios para productos. 

Si a esto se le añade el retardo en el efecto de la política monetaria de estos últimos meses, los resultados inflacionarios podrían ser alarmantes. El Presupuesto 2021 pretende llegar a una inflación de casi 30%, pero la mayoría de las consultoras privadas hablan de un posible 50% anual. 

Haga clic para comentar

Usted debe estar conectado para publicar un comentario Inicio de sesión

Deja una Respuesta

Economía

El Gobierno endurece el cepo y buscará ampliar la documentación tributaria requerida para operar

Publicado

en

Las entidades financieras y los agentes bursátiles podrán solicitar previamente declaraciones tributarias a aquellos clientes que busquen entrar al mercado de capitales. En la práctica, se teme que los organismos de control terminen imponiendo por la fuerza lo que originalmente constituye un lineamiento optativo.

En medio de la progresiva sangría de reservas y el agotamiento del cepo cambiario, el Gobierno dispuso más medidas para seguir estrangulando a las operaciones sobre el mercado legal.

La Unidad de Información Financiera (UIF), por medio de la Resolución 6/2022, dispuso que las entidades financieras como bancos o aseguradoras, así como los agentes bursátiles, podrán solicitar a sus clientes declaraciones tributarias específicas para poder acceder al mercado cambiario legal.

En concreto, las documentaciones tributarias solicitadas serán sobre Ganancias y Bienes Personales, ambos impuestos que tienen un enorme peso como proporción de los recursos totales que percibe el sector público.  

Aún si, si bien se plantea como un criterio que deberá adaptarse a las preferencias de cada entidad financiera con sus clientes, los mercados especulan con que las medidas terminen por imponerse de forma forzosa en las operaciones diarias. Los organismos de control tendrán un mayor peso para disuadir a las entidades financieras para que soliciten, en la práctica, estas declaraciones tributarias a sus clientes.

Las medidas suponen añadir un control adicional sobre el acceso al dólar MEP (que se obtiene en la bolsa de valores) y el dólar Contado con liquidación. Esto podría desembocar en un nuevo aumento de la brecha cambiaria, que actualmente se acerca al 100%.

La resolución fue impulsada por el ultra-kirchnerista Juan Carlos Otero, en un intento por seguir limitando el acceso a los dólares por parte de los argentinos, y contener la profundización de la pérdida de reservas internacionales.

Otero alegó que las disposiciones buscan fortalecer las herramientas de control sobre el lavado de activos y el financiamiento del terrorismo, pero lo cierto es que estos lineamientos ya estaban abordados en la reglamentación anterior de la UIF sancionada en 2017, y el objetivo real de las medidas es sencillamente imponer una nueva traba para la compra de dólares.

El Gobierno justificó, además, que el marco normativo anterior determinado por el macrismo había desarticulado completamente el control sobre todo tipo de operaciones de origen ilegal, pero nuevamente esta fue una declaración exagerada para justificar el endurecimiento burocrático del cepo.

Seguir Leyendo

Economía

Una familia necesitó $76.146 en diciembre para no ser pobre

Publicado

en

Representa un aumento del 40% en relación al año anterior.

El costo de la canasta básica total, que define el umbral de la pobreza en la Argentina, subió 40,5% a lo largo de 2021, casi diez puntos menos que la inflación general promedio, que fue del 50,9%.

El informe dice que la canasta básica alimentaria (CBA) –que marca el nivel de la indigencia- subió 3,9% en diciembre, respecto de noviembre, y 45,3% a lo largo de todo el 2021. Y la canasta básica total (CBT) escaló 3% en diciembre y 40,5% en un año.

Con las subas, la canasta alimentaria para una familia tipo (un varón de 35 años, una mujer de 31 años, un hijo de 6 años y una hija de 8 años) ascendió a 32.963,69 pesos y la canasta básica total ascendió a 76.146,13 pesos.

La Canasta Básica Alimentaria (CBA) se define como el conjunto de alimentos que satisfacen ciertos requerimientos nutricionales, y cuya estructura refleja el patrón de consumo de alimentos de la población de referencia.

Y la Canasta Básica Total (CBT), se obtiene mediante la ampliación de la CBA considerando los bienes y servicios no alimentarios (vestimenta, transporte, educación, salud, etcétera) consumidos por la población de referencia.

Fuentes oficiales aclararon que la diferencia entre los aumentos que registraron la CBA y la CBT respecto del Índice de Precios al Consumidor (IPC) –que marca la inflación general- responde a que no se computan los mismos productos. “Son canastas distintas”, dijeron.

Para el IPC, por ejemplo, el rubro de Alimentos y bebidas no alcohólicas se incrementó un 50,3% a lo largo de 2021 y el de “vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles” avanzó solo 28,3%.

Seguir Leyendo

Economía

Frenazo de la economía China: el banco central rebaja la tasa de interés por miedo a una recesión

Publicado

en

La economía china muestra resultados cada vez más insuficientes en el comercio minorista. El tambaleo de la burbuja inmobiliaria se esparce por toda la economía del gigante asiático.

Los resultados económicos de China volvieron a ser decepcionantes para los estándares de crecimiento que normalmente acostumbraba tener el país asiático en los últimos años. La economía china creció solamente un 4% anual en el cuarto trimestre del 2021, el resultado más bajo desde 1990.

Pero los datos mensuales revelan una desaceleración aún mayor. Las ventas minoristas en China, que reflejan una enorme proporción de la economía, dejaron de crecer en noviembre y cayeron un 0,2% en el mes de diciembre.

En comparación con diciembre de 2020, las ventas minoristas de China rebotaron un 12,5% de acuerdo a la serie original del índice, pero se trata de un mero efecto de arrastre estadístico después de haber registrado una brutal caída en 2020.

La industria manufacturera también registró un fuerte enfriamiento en el ritmo del crecimiento mensual, un fenómeno que se acrecentó especialmente entre julio y septiembre del año pasado. La industria china creció un 3,8% anual en diciembre de 2021, cuando en 2019 mantenía tasas superiores al 6% anual.

Ante la evidente desaceleración de la economía, el Banco Central de China decidió recortar las tasas de interés de la política monetaria, con el objetivo de estimular la economía vía liquidez y más endeudamiento.

El temor detrás de las medidas es el surgimiento de una recesión después del desplome en las ventas del mercado inmobiliario y los problemas financieros de Evergrande. El objetivo de la autoridad monetaria china es evitar una mayor expansión de la recesión sobre cada vez más sectores de la economía.

Aún sin recesión, la desaceleración de la economía china supone un gran problema para el actual esquema de política económica bajo el liderazgo del dictador Xi Jinping. En su gestión, la deuda pública de China pasó de representar el 37% del PBI en 2013 hasta llegar al 66,8% en 2020. En el mismo período, el déficit fiscal trepó del 2% del PBI al 4,2% en 2018, y 3,7% del PBI en 2020.

La política fiscal desequilibrada de Xi Jinping se tornaría mucho más explosiva e insostenible si China finalmente pierde el crecimiento económico que mantuvo en los últimos años y sigue enfriando su ritmo de expansión.

Seguir Leyendo

Trending