A través del Decreto 695/24, publicado en el Boletín Oficial, el Gobierno habilitó la privatización parcial de Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NA-SA), compañía estatal a cargo de la generación de energía en las centrales nucleares Atucha I, Atucha II y Embalse. La medida se enmarca en la Ley de Bases 27.742, que permite avanzar en la venta parcial de empresas estatales, siempre que el Estado conserve el control mayoritario del capital social.
Según el esquema aprobado, se pondrá a la venta el 44% de las acciones de NA-SA en un proceso de licitación pública, abierto tanto a oferentes nacionales como internacionales. Además, se implementará un Programa de Propiedad Participada (PPP), que reservará un 5% de las acciones para los trabajadores de la empresa.
Estado mantiene el control
El 51% de las acciones permanecerán bajo control estatal, representado por la Secretaría de Energía y la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). De este modo, el Gobierno conservará la potestad de aprobar decisiones estratégicas como proyectos de expansión, construcción de nuevas centrales o eventuales retiros de servicio.
Asimismo, se establecieron transferencias previas para reorganizar la distribución accionaria antes de la licitación. Energía Argentina S.A. (Enarsa) y la CNEA deberán ceder sus participaciones a la Secretaría de Energía, que actuará como representante del Estado nacional en el proceso.












