El Gobierno de Javier Milei avanza con una estrategia clave para recomponer el balance del Banco Central de la República Argentina (BCRA) antes de implementar reformas económicas como la eliminación del cepo cambiario en 2025.
El objetivo central es cancelar la deuda histórica del Tesoro con el BCRA, estimada en USD 20.000 millones, a través de financiamiento del Fondo Monetario Internacional (FMI) o de fondos de inversión privados.
¿Qué es la deuda del Tesoro con el Banco Central?
El pasivo en cuestión corresponde a las Letras Intransferibles, instrumentos que el Tesoro emite para obtener dólares líquidos del Banco Central. Estas letras reemplazan divisas en las reservas internacionales por títulos que representan deuda interna, siendo utilizadas históricamente para pagar compromisos en moneda extranjera.
- Origen: Inauguradas en 2005 bajo el gobierno de Néstor Kirchner, estas letras permitieron cancelar deuda con el FMI.
- Valor actual: El balance del BCRA registra estas letras a precio de mercado, lo que reduce su valuación a USD 20.000 millones, pero su valor nominal ascendería a cerca de USD 69.000 millones.

Cómo funcionará el plan de cancelación
El esquema contempla que el Tesoro obtenga divisas mediante:
- Un nuevo acuerdo con el FMI que aporte financiamiento adicional.
- Negociaciones con fondos privados, que podrían proveer dólares a cambio de bonos o acuerdos financieros.
Con los dólares obtenidos, el Tesoro cancelaría las Letras Intransferibles en manos del BCRA, permitiendo a la entidad sumar esas divisas a sus reservas netas. Esto no implicaría un aumento de la deuda pública total, ya que el Tesoro simplemente cambiaría de acreedor: pasaría de deberle al Banco Central a hacerlo a organismos internacionales o inversores privados.
El objetivo: fortalecer al Banco Central
La estrategia busca mejorar la posición patrimonial del BCRA y su capacidad para enfrentar una eventual liberación del mercado cambiario. Según el propio Milei:
- Capitalizar al BCRA incrementa la credibilidad de la moneda local y reduce presiones inflacionarias.
- Es un paso clave para avanzar hacia una posible dolarización, que el mandatario estima podría ser viable en un plazo de dos años.










