El proceso de simplificación administrativa en la cadena de yerba mate es parte de un esfuerzo mayor de la AFIP para revisar y ajustar los diversos registros, comprobantes, obligaciones y regímenes de información implementados en administraciones anteriores. Según la AFIP, la revisión busca identificar y eliminar aquellos elementos que "puedan obstaculizar la agilización de los procesos, interferir en el comercio o incrementar los costos". Esta estrategia se alinea con el objetivo de mejorar la competitividad de los productos argentinos en los mercados nacionales e internacionales y de aliviar la carga sobre los pequeños y medianos productores.
Las otras medidas que impulsó el Gobierno de Milei para achicar al Estado
Esta medida se enmarca en una tendencia más amplia de la administración de Javier Milei hacia la desregulación en diversos sectores productivos. La AFIP también ha tomado otras decisiones para simplificar la vida de los contribuyentes y reducir la burocracia en diferentes áreas. Entre estas medidas, se incluye la eliminación de la obligación de registrar contratos de alquiler ante la AFIP, salvo en casos necesarios para acceder a beneficios fiscales. Este cambio busca reducir las cargas administrativas innecesarias y facilitar el acceso a la vivienda, especialmente en un contexto de creciente demanda de alquileres.
Otra medida reciente fue la eliminación del Impuesto a la Transferencia de Inmuebles (ITI), un tributo que gravaba las operaciones de compra-venta de inmuebles, con el objetivo de "fomentar la actividad inmobiliaria y facilitar el acceso a la vivienda propia". Asimismo, la AFIP ha eliminado la necesidad de emitir el Certificado de Transferencia de Automotores (CETA), un documento necesario en cada transacción de venta de vehículos, con la intención de simplificar la compraventa de automóviles y reducir el tiempo y los costos asociados.
La simplificación administrativa también ha llegado al sector agropecuario, donde la AFIP ha reducido de cinco a dos el número de declaraciones juradas que deben presentar los establecimientos rurales sobre la producción de la cosecha. Esta medida busca "reducir la carga burocrática sobre los productores rurales y agilizar los procesos de comercialización agrícola". Estas acciones forman parte del esfuerzo del gobierno para fomentar la producción agrícola y mejorar la competitividad del sector en un mercado global cada vez más exigente.