Gasoducto Norte: por qué Argentina dejará de importar y pasará a exportar gas
La producción de gas en Bolivia está disminuyendo rápidamente mientras que la de Argentina está en aumento, por lo que ya no se necesita ese gas. Esto es posible también gracias a la finalización del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner (GPNK) bajo el gobierno de Milei, en el que participaron las mismas constructoras y que, aún estando incompleto, había sido inaugurado por el régimen kirchnerista de Alberto Fernández.
El ducto transporta desde Vaca Muerta unos 11 millones de metros cúbicos diarios, y a partir de este mes, con la finalización de la planta compresora (PC) Tratayén en Neuquén, tiene una capacidad operativa de 16 millones de metros cúbicos diarios, aunque algunos días llega incluso a 18 millones de metros cúbicos diarios. Esto permite sustituir importaciones de combustibles líquidos y de Gas Natural Licuado (GNL) por un valor superior a 2.500 millones de dólares anuales.
Entre septiembre y octubre, además, se completará la PC Salliqueló, en el otro extremo del GPNK, y se ampliará la capacidad en otros 5 millones de metros cúbicos diarios. Y está prevista para finales de año la PC Mercedes, que servirá para transferir gas entre los sistemas de Transportadora de Gas del Sur (TGS) y Transportadora de Gas del Norte (TGN), lo que reforzará la confiabilidad del suministro en el Gran Buenos Aires (GBA) y sus alrededores.
De esta manera, Argentina alcanzó a principios de 2024 el equilibrio en la balanza comercial energética, después de un 2022 con un déficit de 4.400 millones de dólares, y este año logrará un superávit de 5.000 millones de dólares, en un camino en el que no volverá a tener resultados negativos, siempre y cuando siga creciendo la producción en Vaca Muerta y se desarrollen las obras asociadas. Con estas obras, Argentina puede exportar gas a Brasil.