La inflación en la Ciudad de Buenos Aires alcanzó el 3% en marzo, impulsada principalmente por la suba de combustibles y transporte.
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La inflación en la Ciudad de Buenos Aires registró un 3% durante marzo, según el último informe oficial del Instituto de Estadística y Censos porteño, en un dato que estuvo fuertemente condicionado por factores externos vinculados a la guerra en Medio Oriente y el encarecimiento global de la energía.
El aumento mensual estuvo principalmente impulsado por la suba de combustibles, transporte, educación y servicios regulados, en un contexto internacional atravesado por la crisis geopolítica generada tras la escalada bélica entre Irán, Israel y Estados Unidos, que disparó el precio internacional del petróleo por encima de los USD 100 el barril durante marzo.
El impacto de la guerra en Irán golpeó directamente sobre los combustibles
Uno de los rubros que más presionó sobre la inflación fue Transporte, que aumentó 6% en marzo, siendo el segmento de mayor incremento dentro del índice general. Según el informe oficial, la suba estuvo explicada principalmente por el aumento de los combustibles y la actualización de tarifas del transporte público.
La presión sobre los surtidores respondió directamente al salto internacional del precio del petróleo, luego de que la guerra en Medio Oriente generara un fuerte shock en el mercado energético global, con subas de hasta 40% en el barril desde el inicio del conflicto y preocupación mundial por el abastecimiento debido a la tensión en el estratégico estrecho de Ormuz.
En ese contexto, el Gobierno nacional buscó amortiguar parte del impacto mediante congelamientos parciales y mecanismos de contención sobre el precio local de los combustibles.
Milei enfrenta presión inflacionaria externa mientras continúa el proceso de estabilización
Pese al rebote de marzo, el dato se da en medio de una fuerte desaceleración respecto de los niveles heredados del kirchnerismo, luego de que la inflación interanual se ubicara en 32,1%, muy por debajo de los registros superiores al 200% que había dejado la gestión anterior.
Desde el oficialismo sostienen que el aumento de marzo responde a factores excepcionales y externos, principalmente derivados de la guerra internacional y del consecuente encarecimiento de la energía, y remarcan que la política económica del presidente Javier Milei continúa enfocada en mantener el equilibrio fiscal y evitar emisión monetaria.
Además del transporte, también impactaron subas en vivienda, tarifas, educación y alimentos, particularmente carnes, aunque el informe muestra que algunos rubros estacionales como turismo, hotelería y frutas registraron bajas que ayudaron a moderar parcialmente el índice.
El Gobierno apuesta a que la inflación vuelva a desacelerarse tras estabilizarse el conflicto internacional
En la Casa Rosada consideran que buena parte de la presión inflacionaria de marzo es coyuntural y está asociada a un fenómeno internacional extraordinario. Con la eventual estabilización del precio del petróleo y una moderación en el conflicto bélico, el Ejecutivo espera que la tendencia de desaceleración pueda retomarse en los próximos meses.
Mientras tanto, el Gobierno de Milei continúa defendiendo su programa económico basado en ajuste fiscal, desregulación y disciplina monetaria, con el objetivo de consolidar la baja estructural de la inflación tras décadas de desmanejo económico.