En una señal contundente del éxito del programa económico del presidente Javier Milei, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de mayo registró una suba de tan solo 1,5%, el valor mensual más bajo de los últimos cinco años. A esto se suma un dato aún más relevante desde el punto de vista social: la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que determina el umbral de la indigencia, registró una caída del 0,4%, un fenómeno inédito desde que comenzaron las series actuales del organismo.
Según el informe oficial, la Canasta Básica Total (CBT) —indicador que define la línea de pobreza— aumentó apenas un 0,1%, también el incremento más moderado en casi una década. Estos datos confirman que, tras el fuerte sinceramiento inicial, el plan económico libertario empieza a rendir frutos, desacelerando la inflación sin recurrir al atraso cambiario ni al congelamiento artificial de tarifas.

“La inflación en el mes fue la más baja desde mayo de 2020. Si se descuenta el impacto extraordinario de la pandemia, es la menor desde noviembre de 2017”, destacó el Ministerio de Economía en un comunicado oficial.
Deflación en alimentos clave
Uno de los fenómenos más llamativos del mes fue la fuerte caída de precios en numerosos alimentos esenciales, reflejo del reacomodamiento de precios relativos y de la estabilización macroeconómica.
Entre las bajas más significativas se encuentran:
Lechuga: -25,3%
Limón: -23%
Naranja: -10,5%
Tomate redondo: -8,9%
Papa: -8,1%
Filet de merluza fresco: -4,7%
Zapallo anco: -4,2%
Batata: -3,5%
Manzana: -3%
Tomate entero en conserva: -2,1%
Cebolla: -1,8%
Banana: -1,3%
Arvejas secas remojadas: -1,2%
Sal fina y galletitas de agua: -0,9% cada una
Vino común: -0,5%
Azúcar: -0,4%









