El Impuesto sobre los Ingresos Brutos, aplicado por las provincias a diversas actividades económicas, se ha convertido en un obstáculo significativo para la digitalización y formalización financiera en Argentina.
Este tributo, con alícuotas que varían entre el 3% y el 16,5% según el distrito y la actividad, afecta directamente a las billeteras virtuales, bancos y otras empresas del sector financiero, encareciendo los servicios que ofrecen.
Provincias con mayor presión fiscal
La reciente reforma fiscal en Santa Fe, que elevó la alícuota para servicios financieros del 5% al 9%, encendió las alarmas en el sector.
Según un informe de la Cámara Argentina Fintech, esta decisión refuerza una tendencia de "creciente presión tributaria" que afecta el acceso al crédito y limita la prestación de servicios.
Entre las provincias con mayores tasas sobre servicios financieros destacan:












