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Economía

Insólito: el Ministerio de Economía confirmó sin querer que se usará el dinero del FMI para la campaña

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Tras las duras críticas a la maniobra del oficialismo por usar fondos del FMI para financiar el gasto público, el Ministerio de Economía emitió un comunicado oficial tratando de desmentirlas, pero acabó confirmándolas.

El Gobierno kirchnerista decidió utilizar la posición de reservas depositadas por el Fondo Monetario Internacional en Derechos Especiales de Giro (DEGs) con el fin de financiar una agresiva política fiscal en cara a las elecciones de noviembre.

Se resolvió la colocación de Letras Intransferibles al Banco Central por un monto equivalente a los US$ 4.350 millones. El Banco Central le compró al Tesoro su posición del DEGs haciendo uso de la emisión monetaria, a cambio de un “pagaré” en forma de Letras. Nuevamente, esta maniobra dota al Gobierno de una gran cantidad de recursos para el despilfarro.

En la práctica, las Letras Intransferibles no son más que un “activo basura”, pues no pueden ser vendidas por el Banco Central en los mercados de bonos, como ocurre con cualquier otro activo de esa naturaleza.

El Ministerio de Economía trató de desmerecer todas las críticas y emitió un comunicado oficial buscando explicar detalladamente la operación en cuestión. Sin embargo, de forma insólita y sin buscarlo, fue el propio comunicado el que terminó confirmando todas y cada una de las críticas hacia el oficialismo.

El comunicado confirma que el monto valuado en DEGs se utilizará para dos operaciones concretas: en primer lugar, se los utilizará para cancelar pasivos con el FMI y, tal y como se lo advertía, se usarán también para cancelar “adelantos transitorios” al Tesoro.

La maniobra explicita que el fisco dispondrá de un monto por $422.000 millones para financiar el gasto público.

Los llamados adelantos transitorios no son otra cosa que la compra de deuda pública por parte del Banco Central. Sin embargo, y a diferencia de cualquier país normal, el Tesoro jamás devuelve ni los intereses ni los montos por esa deuda, por lo que en la práctica es simplemente una forma más de dominancia fiscal sobre la política monetaria. En lugar de prestarle dinero al Tesoro, el BCRA termina financiándolo sin mayores cargos.

Lejos de refutar algo, el propio Ministerio de Economía acabó confirmando todas las preocupaciones en torno al cambio radical de la política económica, que dejará de considerar un mínimo margen de prudencia fiscal para radicalizarse hasta las últimas consecuencias.

Economía

“Impuesto a las Ganancias No Realizadas”: De qué se trata el nuevo impuesto que quiere introducir Biden

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A pesar de que ya se grava la renta financiera, los demócratas buscan aprobar otro impuesto sobre las ganancias contables percibidas por la tenencia de acciones, bonos y bienes raíces, las llamadas “ganancias no realizadas”.

La administración Biden anunció este lunes sus intenciones de lanzar una nueva tasa impositiva que incluirá en el texto del Presupuesto 2022, el llamado Impuesto sobre las Ganancias de capital No Realizadas. Esto supone establecer un gravamen sobre aquellos resultados contables que surgen del aumento en el precio de activos financieros, como acciones, bonos y bienes raíces, a pesar de no haberlos vendido.

Esto implicará un doble impuesto a las ganancias, ya que luego cuando se vende el activo a un precio mayor al que fue adquirido, se debe pagar el clásico impuesto a las ganancias de capital, que actualmente se grava en torno al 23,8%, número establecido durante la gestión de Barack Obama.

La secretaria del Tesoro Janet Yellen defendió el proyecto de ley que actualmente está siendo redactado por el senador demócrata Ron Wyden, en coordinación con el Departamento del Tesoro y la Casa Blanca, que también estudia un posible aumento de la tasa máxima sobre las ganancias de capital de largo plazo, del mencionado 23,8% a un 43,4%, que sería la alícuota más alta de la historia en tiempos de paz.

El gobierno plantea aplicar este impuesto sobre “los ricos”, sea cualquier persona con una ganancia anual computada en los US$ 100 millones durante tres años consecutivos, o bien US$ 1.000 millones en ingresos anuales.

Se espera una repercusión negativa sobre el ahorro, el sistema inmobiliario y las expectativas plasmadas en los mercados bursátiles.

La secretaria del Tesoro Janet Yellen anunciando la propuesta para un nuevo impuesto sobre las ganancias de capital no realizadas.

Las medidas fueron inspiradas en la narrativa “Tax the Rich”, formulada y popularizada por la diputada comunista Alexandria Ocasio-Cortez, quien cada vez tiene mayor influencia en la legislación del Partido Demócrata.

De todos modos, los norteamericanos deben sentirse contentos, ya que la propuesta original de Ocasio-Cortez era mucho más agresiva, y suponía aplicar este impuesto a toda la población estadounidense.

La formulación final del proyecto de ley recibió críticas por parte del llamado “Bloque Progresista” del Partido Demócrata, que lidera Ocasio-Cortez, que esperaba sancionar un impuesto mucho más generalizado.

Esta facción del partido hoy concentra casi el 40% del total de las bancas demócratas en el Congreso, y ejerce un enorme poder sobre las decisiones de Joe Biden, Kamala Harris y Nancy Pelosi.

Las medidas formuladas buscan cubrir al menos una parte de la brutal expansión del gasto federal a partir del programa “Build Back Better”, un masivo programa de estímulo económico muy poco ortodoxo. Según estima el ‘Comité para un Presupuesto Federal Responsable’, la estrafalaria política fiscal de los demócratas producirá un desequilibrio fiscal de US$ 1,1 billones a lo largo de la próxima década.

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Economía

Guzmán, sobre la deuda: descartó una devaluación y pidió terminar con la dependencia del FMI

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El ministro de Economía aseguró que se está trabajando para llegar a un acuerdo de reestructuración del crédito por US$ 45.000 millones.

El ministro de Economía, Martín Guzmán, habló sobre aseguró el crédito por US$ 45.000 millones que el gobierno conducido por Mauricio Macri selló con Fondo Monetario Internacional (FMI). El funcionario considero que “que esté el FMI en la Argentina es un gran problema”. Además dijo que “acabar con la dependencia del FMI es un acto de soberanía”, y que se está trabajando para llegar a un acuerdo de reestructuración en el cual el principio de soberanía económica sea “absolutamente innegociable”.

Al respecto, recordó que el exdirector por Estados Unidos en el FMI (Mauricio Clave Carone) en aquel entonces reconoció públicamente que aquel programa fue un “apoyo político” a su campaña electoral y que es “ahora el pueblo argentinos el que lo está pagando”.

“Nosotros estamos tratando de refinanciar esa deuda en cuotas, de modo que que no impida el desarrollo de las oportunidades de nuestro pueblo”, apuntó Guzmán este domingo sobre las negociaciones que se están llevando con el organismo, en el marco de un panel titulado “Cómo salir de la trampa de la deuda eterna” del que participaron el exministro de Finanzas de Grecia, Yanis Varoufakis, y el economista y exministro de Conocimiento y Talento Humano del Ecuador, Andrés Arauz.

Guzmán: «Acabar con la dependencia del FMI es un acto de soberanía» |  Diario Primera Linea

“Acabar con la dependencia del FMI es un acto de soberanía. Que esté el FMI en la Argentina es un gran problema desde la construcción de la política económica desde la soberanía. Por eso negociamos una solución de una forma que ese principio sea absolutamente innegociable”, señaló el funcionario.

Guzmán recordó las dificultades que debió atravesar el Gobierno actual para alcanzar un acuerdo de reestructuración de deuda con lo acreedores privados en 2020, dado que “cuando uno negocia con Wall Street está negociando con los acreedores más poderosos del mundo”.

“Hay un campo muy complicado donde lo que abunda es el lobby y se ve todo el tiempo en al comunicación pública. Todo el mundo está empujando al acuerdo rápido a cualquier valor, que busca asustar y que contribuye a que los acuerdos no sean buenos”, afirmó.

En ese sentido, dijo que gracias a resistir las presiones se pudo alcanzar un acuerdo “sano” para el país que le permitió ahorrar unos US$ 35.000 millones en el plazo de 10 años, además de un recorte de capital de casi el 2%.

De cara a lo que se está negociando con el organismo internacional, Guzmán aseveró que “el problema de la balanza de pagos hoy es el FMI y lo trajo Macri” y que, para saldar ese problema, “estamos buscando un acuerdo sobre nuestra programación económica”.

“Buscamos un acuerdo que a la larga sea sostenible. Ahora, es tan grande la deuda que va a llevar distintos pasos poder ir resolviendo este problema”, destacó.

Y se preguntó: “¿Se puede patear el tablero? ¿Decir la deuda se acabó, fuera el FMI? Hay que entender que el rival también juega y estamos hablando de una relación entre un Estado nación y el resto de los estados nación del mundo, de la integración de la Argentina al mundo, que favorezca las oportunidades de desarrollo de nuestra economía real”.

“Un mal acuerdo, que socave las posibilidades del pueblo argentino y que le generen un problema de credibilidad al Estado sería lo que le pasó al gobierno de Juntos por el Cambio. Hubo tanto optimismo en 2016 en parte del mundo que después, con el colapso del modelo económico, la decepción fue proporcional al daño que le provocó al pueblo argentino”, dijo Guzmán.

Sobre el cierre de su exposición, Guzmán recordó que “el Gobierno conduce pero es importante que los distintos sectores del poder económico acepten la premisa de nuestro gobierno de buscar un acuerdo que funcione, no cualquier acuerdo”.

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Por la conflictividad de los sindicatos, Loma Negra cierra su principal fábrica en el país

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En el día de hoy la empresa Loma Negra se vio obligada a cerrar las puertas de su planta en Olavarría a causa de los conflictos perpetuados por la AOMA. La acción del sindicalismo destruyó la inversión y la generación de puestos de trabajo.

Después de un largo conflicto sindical entre la Asociación Obrera Minera de la Argentina (AOMA) y los proveedores de piedra caliza, la empresa Loma Negra se vio ogligada a cerrar su fábrica L’Amalí en Olavarría ante la falta de insumos para producir. La planta de L’Amalí concentraba hasta el 70% de la producción total de la empresa, representando el 45% de la producción que se consume en todo el país.

La importante empresa de cemento dejará de producir clinker en la localidad, un insumo necesario para desarrollar su actividad económica principal. La empresa proveedora de materias primas, Minerar, no pudo cumplir con las entregas pertinentes de insumos debido al constante bloqueo del sindicalismo, que se encargó de paralizar todas las operaciones y restringir las horas extra de trabajo.

Los reclamos de la AOMA pretendían alzas salariales no justificables por diferenciales de productividad, y paso a planta permanente de una cierta cantidad de trabajadores tercerizados. Sin embargo, el cierre de la fábrica implica la destrucción de los puestos de trabajo y la anulación de cualquier tipo de remuneración. La acción del sindicalismo demostró ser completamente inútil a la hora de mejorar la situación de los trabajadores en la fábrica.

El Ministerio de Trabajo no ofreció ningún tipo de solución y se desentendió de las extorsiones perpetuadas por los sindicatos. La parálisis de la producción es tan relevante que se espera incluso un impacto sobre el abastecimiento general en el mercado de la construcción, fuertemente dependiente del cemento.

Si esta situación no se normaliza, la falta de stock de cemento podría generar un freno generalizado sobre todo el sector de la construcción, afectando a miles de puestos de trabajo y paralizando cientos de obras.

La empresa llevaba a cabo una inversión por US$ 350 millones para ampliar la capacidad instalada y agilizar el proceso productivo, ampliando también la planta de personal. Sin embargo, y de forma contraproducente, la acción de los sindicatos fulminó la generación de puestos de trabajo en el sector formal de la economía.

La falta de estabilidad jurídica genera un pésimo clima para la inversión privada, y el Estado no garantiza un marco legal moderno para desarrollar la producción. Las autoridades de Loma Negra demandaron acciones al Gobierno para garantizar los derechos de propiedad y favorecer un mínimo clima para la inversión productiva.

Sergio Faifman, el director de la empresa, aseguró que las inversiones intensivas en bienes de capital y capacidad instalada son las que actualmente más necesita el país, y la acción de los sindicatos ante la falta de seguridad jurídica impide el crecimiento y la generación de puestos de trabajo.

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