En diciembre de 2024, los precios de alquiler en Argentina registraron un aumento del 2,3%, por debajo de la inflación mensual, que fue del 2,7% para ese mismo periodo, lo que marca una clara desaceleración en comparación con los picos de inflación y aumentos desmedidos que se venían experimentando en años anteriores.
Según la información disponible, el aumento en el precio de los alquileres en 2024 fue del 64,4%, una cifra notablemente inferior a la inflación del 117,8% y muy por debajo de los aumentos desorbitados del 260% en 2023, bajo la gestión kirchnerista de Alberto Fernández, Cristina Kirchner y Sergio Massa.
Este resultado positivo es el primero desde 2019 que muestra una caída real en los precios de los alquileres, lo que indica un cambio significativo en el mercado inmobiliario.

Esta desaceleración fue posible, por un lado, por el enorme trabajo del Gobierno de Javier Milei en reducir la inflación y, por el otro, gracias a la derogación de la desastrosa "ley de alquileres", una medida adoptada por la administración libertaria con el objetivo de flexibilizar el mercado, reducir la intervención estatal y generar condiciones más favorables tanto para los inquilinos como para los propietarios.
El análisis de los precios muestra que, en promedio, un departamento de dos ambientes se alquila por $550.450 mensuales, un monoambiente por $465.091 y un departamento de tres ambientes por $740.874.









