Este lunes, los mercados enviaron un mensaje claro: la posibilidad de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán bajo el liderazgo de Donald Trump genera expectativas de estabilidad y prosperidad.
El precio del petróleo Brent cayó casi 6%, cotizando alrededor de los 94,60 dólares por barril, mientras los precios del gas en Europa también retrocedieron con fuerza. ¿La razón? Trump aseguró que un entendimiento está “en gran parte negociado”, con la reapertura del estrecho de Ormuz como pieza central.
Este estrecho, por donde circula cerca del 20% del comercio mundial de crudo y gas natural licuado, ha sido durante años un punto de tensión y riesgo. Normalizar su tránsito no solo bajaría los precios de la energía a nivel global, sino que reduciría drásticamente el riesgo de un conflicto mayor en la región.
El borrador del memorando, según Axios, contempla un alto el fuego de 60 días, la apertura del estrecho sin peajes, la posibilidad de que Irán venda petróleo libremente y el levantamiento del bloqueo a sus puertos a cambio de concesiones verificables por parte de Teherán. El principio es claro y pragmático, muy propio de Trump: “Alivio a cambio de resultados”.









