El proyecto de Presupuesto 2026 será presentado ante la Legislatura con una propuesta que combina topes impositivos alineados a la inflación proyectada y reducciones dirigidas al Inmobiliario Urbano. La iniciativa incorpora lineamientos que priorizan un esquema de menor presión tributaria para contribuyentes y sectores productivos, en sintonía con criterios de austeridad administrativa. Según documentos preliminares, el plan ubica las subas del Urbano por debajo del 29% e introduce rebajas para el 41% de las cuentas alcanzadas.
Los borradores difundidos detallan que el universo de 1.196.000 partidas del Inmobiliario Urbano tendrá límites ajustados a la pauta inflacionaria estimada para el año. Cerca de 500 mil contribuyentes verán disminuciones nominales de hasta el 25% respecto de lo abonado en 2025, lo que implica bajas reales que podrían llegar al 54%. En paralelo, alrededor de 150 mil propietarios mantendrán el mismo monto nominal, lo que representa una reducción real del 29% al descontar la inflación proyectada.










