En el día de hoy, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, anunció que el Gobierno de Donald Trump está dispuesto a utilizar el Fondo de Estabilización Cambiaria (ESF) para apoyar a Argentina en caso de un shock externo que pusiera en peligro la recuperación económica del Gobierno de Javier Milei.
Esta declaración de alto impacto subraya el compromiso de Washington con las reformas económicas implementadas por el presidente argentino, que incluyen un ambicioso plan de ajuste fiscal, reducción del Estado, y liberalización económica. Pero, ¿qué es exactamente el ESF y cómo podría beneficiar a Argentina?
El Fondo de Estabilización Cambiaria, creado en 1934 bajo la Ley de Reserva de Oro, es una herramienta financiera administrada por el Departamento del Tesoro de EE.UU. diseñada para estabilizar los mercados financieros globales, especialmente en el ámbito cambiario.

Su propósito principal es intervenir en los mercados de divisas para influir en los tipos de cambio, mitigar inestabilidades monetarias y apoyar a economías aliadas en momentos de crisis. El fondo está compuesto por dólares estadounidenses, monedas extranjeras y Derechos Especiales de Giro (DEG) del Fondo Monetario Internacional, lo que le otorga una gran capacidad de maniobra.
El ESF es gestionado por el Secretario del Tesoro, con la aprobación del Presidente, sin necesidad de autorización del Congreso, lo que permite respuestas rápidas frente a crisis. Entre sus funciones destacan la compra o venta de monedas extranjeras para estabilizar los tipos de cambio, la provisión de préstamos a corto plazo o swaps de divisas a gobiernos o bancos centrales, y la mitigación de inestabilidad en mercados financieros más amplios, como valores o fondos del mercado monetario.









