Seguinos en redes

Economía

Se profundizan las ineficiencias del control de cambios

Las restricciones en el mercado de divisas se consolidan cada vez más y la brecha entre el mercado paralelo y el oficial aumenta en términos reales. El control de cambios se ha vuelto una herramienta ineficiente de un gobierno sin rumbo.

Publicado

en

Desde que Macri volvió a recurrir a una solución de alambres
para controlar el mercado de divisas y las reservas del BCRA, Argentina
profundiza ineficiencias cada vez más evidentes
. Un control de cambios implica una
pérdida de eficiencia irrecuperable para algunos agentes en la economía. Los
exportadores tienen un incentivo a liquidar menos
, porque el precio al que deben hacerlo oficialmente es muy inferior al que podrían hacerlo si funcionara un mercado libre. 

Por el lado importador, surge en contraposición
un gran incentivo en adquirir los permisos para despachar importaciones al tipo
de cambio oficial más barato
. Se produce una descoordinación en los incentivos de los agentes, dentro y fuera de la economía del país.

El tipo de cambio real, que mide la verdadera apreciación o
depreciación del peso, se encuentra nuevamente desdoblado en un margen
creciente. La brecha en términos reales superó el 50% en marzo. Y si tomamos
valores nominales, actualmente la brecha se encuentra por encima del 70%,
considerando el dólar blue y el dólar oficial.

El nivel de distorsión en el tipo de cambio real, se
encuentra en parámetros similares a los que había en la gestión de Cristina Kirchner

La creciente brecha en los mercados se percibe como una fuerte amenaza a la sostenibilidad de política del BCRA. Es preciso recordar que el pésimo desempeño en el nivel de reservas hacia el 2015 se debió a este tipo de política cambiaria. 

El organismo que dirige Miguel Ángel Pesce, corre el riesgo de enfrentar una dura contracción de reservas.

Ad

El
control de cambios, que fue temporal y muy tímido en la crisis del 2001-2002, nuevamente
empezó a utilizarse a mediados del 2010, cuando se impusieron restricciones
a compras mayoristas de más de 250.000 dólares. A partir de octubre de 2011, se
estableció un control mucho más rígido y restrictivo, como no se veía desde la
década de 1980. 

Tras un período de relativa normalidad cambiaria, el resultado
en las PASO del año pasado, destruyó la poca estabilidad que le quedaba a la
economía del gobierno Macri, y se reintrodujo el control sobre las divisas
. Este control
se volvió, como era de esperarse, cada vez más rígido. 

Ad

Además de los efectos sobre los exportadores y los
importadores, las restricciones cambiarias destruyen el intercambio con el
exterior y aíslan a la economía que las aplica

La inversión extranjera directa,
de la que tanto se habló en el gobierno anterior, es un factor importante con
intereses en vender dólares. Esos dólares se venden porque si la inversión se
realiza en la Argentina, los salarios y los insumos se deben pagar en
pesos. 

Por lo tanto, la brecha cambiaria creciente es sumamente peligrosa, porque arroja
un costo al inversor que necesita liquidar sus dólares e impide, al mismo
tiempo, repatriar sus dividendos
.

Las dificultades en el control espurio del mercado de divisas,
condicionan fuertemente cualquier tipo de escenario de mínima recuperación. Se
estima que, una vez terminadas las medidas de aislamiento social, la presión
sobre el tipo de cambio podría ser mucho mayor a la actual

Haga clic para comentar

Usted debe estar conectado para publicar un comentario Inicio de sesión

Deja una Respuesta

Economía

Peligra el cumplimiento con el FMI: El déficit fiscal llegó a los $80.000 millones y crece cada vez más rápido

Publicado

en

El gasto primario del Gobierno nacional creció un 87,4% pero los ingresos totales solamente crecieron 78% pese a los aumentos impositivos. El equipo de Guzmán quiere volver a recurrir a la “contabilidad creativa” para cumplir con el Fondo.

El Ministerio de Economía informó que el déficit fiscal primario del Sector Público Nacional (SPN) volvió a crecer y llegó a los $79.185 millones en el mes de abril, y el déficit financiero llegó a los $146.314 millones considerando el pago de intereses de deuda pública y neteando los intereses intra-sector público.

En lo que va del 2022, se acumuló un déficit de $271.920 millones sin contabilizar los intereses de deuda. Solamente en abril, los gastos primarios crecieron un 87,4% en comparación con el mismo mes del año 2021, lo cual implica una fuerte aceleración considerando que en marzo habían crecido por debajo del 80%. Pero en el mismo período los ingresos totales un 77,9% interanual.

La inflación interanual de abril llegó al 58%, revelando que tanto los ingresos como los gastos se incrementaron en términos reales y, entre ambos, los gastos crecen cada vez más rápido que los ingresos. La “bola de nieve fiscal” se formó a partir de un violento incremento de los gastos por programas sociales (126% interanual) y un aumento aún más grande en subsidios energéticos (148% interanual).

Se ampliaron las partidas presupuestarias del programa potenciar trabajo, los programas alimentarios, los bonos adicionales para haberes previsionales, las pensiones no contributivas y las asignaciones familiares, entre otros programas. Los gastos sociales explicaron la mayor parte del aumento del gasto público en abril, aunque la pobreza estimada ascendió al 39,1% en el semestre finalizado en abril independientemente de la política social.

Los subsidios energéticos fueron canalizados a través de transferencias a CAMMESA por un monto de $53.784 millones en abril, y esta fue la segunda partida presupuestaria más significativa para explicar los aumentos de gastos en el mes. El Gobierno justificó las medidas por el aumento de los precios internacionales, aunque su decisión pone en peligro el cumplimiento con el FMI.

Para tratar de cumplir con la meta trimestral de junio, el Gobierno hará uso (y abuso) de la “contabilidad creativa” para incrementar la percepción de rentas de la propiedad como ingresos corrientes. Las rentas de propiedad son ingresos que percibe el SPN por el valor técnico de sus bonos, por inversiones financieras o por colocaciones a plazo. Pero estas no deben ser contabilizadas en el déficit primario, ya que los intereses vía ingresos y gastos deben ser neteados.

El Gobierno produjo un cambio metodológico para forzar artificialmente un incremento de los ingresos compatible, convenientemente, con el cumplimiento de las metas. El “dibujo” contable no es estadísticamente insignificante, pues las rentas de propiedad explicaron hasta el 25% del incremento de los ingresos en abril y se estima que alcanzan hasta el 0,3% del PBI.

Si este proceso se sigue profundizando y adquiere una mayor participación en la explicación del déficit primario, el Fondo Monetario podría incluso hacer notar los problemas metodológicos del Gobierno y exigir acciones correctivas para las próximas metas trimestrales, aunque no hubo objeciones en la primera meta del año. 

Seguir Leyendo

Economía

La actividad económica cayó un 0,7% en marzo y no registra crecimiento desde diciembre de 2021

Publicado

en

El INDEC anunció que la economía siguió estancada en marzo, al mismo tiempo en que los precios minoristas subieron un 6,7%.

La economía argentina muestra cada vez más signos de estancamiento e inflación. El Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) cayó un 0,7% en marzo con respecto al mes anterior. Los datos fueron elaborados y confirmados por el INDEC, y conforman otra alerta roja para el Gobierno.

El “crecimiento económico” del que se jactaba el oficialismo se encuentra agotado y reducido a un rebote estadístico si se compara contra el promedio de actividad del año 2021. El EMAE registró un crecimiento del 4,8% interanual contra marzo de 2021, un efecto arrastre que no representa la trayectoria actual de la economía.

Por el arrastre del año pasado, todos los sectores que componen el EMAE tuvieron variaciones interanuales positivas contra marzo de 2021, con la sola excepción del sector agropecuario que se derrumbó un 5,5% en los últimos 12 meses. Los crecimientos más robustos se registraron en aquellos sectores que mantuvieron una mayor carga regulatoria durante las restricciones a la circulación en 2020 y 2021.

La actividad de los hoteles y restaurantes repuntó un fuerte 33,1% contra marzo de 2021, a partir de la reapertura comercial producida a mediados de ese año. Por orden de magnitud, la actividad de Transporte y comunicaciones registró el segundo lugar en los aumentos interanuales y creció un 12,7% contra 2021, y la actividad minera creció un 12,1% en el mismo período.

Entre diciembre de 2021 y marzo de 2022 la economía argentina retrocedió un 0,31%, al tiempo en que se estancó la industria manufacturera y el sector de la construcción, cifras que ya anticipaban el ciclo económico del PBI. La actividad fabril cayó un 3,6% entre diciembre de 2021 y marzo de este año, y la construcción cayó hasta un 3%, considerando las series sin estacionalidad de ambos indicadores. A pesar del rebote estadístico, en lo que va del 2022 la economía se mantuvo completamente estancada.

El crecimiento de la economía se vio sistemáticamente boicoteado por los desequilibrios monetarios de la economía, y por la constante restricción a la actividad importara por parte del Gobierno y el Banco Central.

Según el INDEC, la inflación interanual superó el 55% en marzo y alcanzó el 58% en abril, las cifras más altas desde 1991. Como ocurre desde 2011 casi sin interrupción, la economía argentina vuelve a caer ante la amenaza de recuperaciones moderadas seguidas por recesión.  

Al mismo tiempo, el BCRA estableció importantes restricciones cuantificadas sobre las importaciones con el fin de evitar una mayor sangría de reservas vía cepo cambiario. El cepo cambiario impone una suerte de “techo” al crecimiento, al quedar penalizadas las exportaciones y al establecerse restricciones a la actividad importadora. 

Seguir Leyendo

Economía

Lo positivo del Brexit: Colombia y Reino Unido firman un tratado de libre comercio que beneficia a ambos países

Publicado

en

El primer Ministro Boris Johnson y el presidente Iván Duque formalizaron un nuevo tratado de libre comercio. Tras haber abandonado la Unión Europea, el Reino Unido busca abrirse aún más al comercio internacional.

El Reino Unido sigue profundizando sus lazos con el comercio internacional, por lo que su salida de la Unión Europea no supone una impronta proteccionista. El presidente Iván Duque y el primer Ministro Boris Johnson acordaron formalizar un tratado de libre comercio.

Este tratado ya había sido suscrito el 15 de mayo de 2019, pero no había tenido vigencia legal y debía formalizarse. La ministra de Comercio de Colombia, María Ximena Lombana, aseguró que el TCL entrará en plena vigencia al cabo de unas pocas semanas para apuntalar los últimos detalles de índole meramente técnico.

Con esta nueva incorporación, Colombia mantendrá el libre comercio los países de la Alianza del Pacífico, la Unión Europea, Canadá, Chile, Corea, Costa Rica, Estados Unidos, Israel, los países miembros del Mercosur, México, El Salvador, Honduras, Guatemala, y ahora se sumará el Reino Unido.

Por su parte, el Reino Unido mantendrá el libre comercio con los países de la Alianza del Pacífico, la Unión Europea (el Brexit no significó ninguna modificación), Canadá, Suiza, Ucrania, Camerún, África Oriental y Meridional, Ghana, Kenia, Marruecos, Túnez, Israel, Japón, Vietnam, Corea, México, Centroamérica, Ecuador, Perú, Chile, Guyana, y ahora Colombia, entre otros países. Todos y cada uno de los 38 acuerdos del Reino Unido fueron firmados entre 2019 y 2022, por lo que el Brexit no representó una agenda proteccionista.

El TCL entre Colombia y Reino Unido supone la eliminación de la mayor parte de las barreras cuantitativas a la importación, excepto las vinculadas a estándares de salud e higiene. A su vez, las tarifas del arancel MFN percibidas por ambos países quedan reducidas a su mínima expresión.

Se flexibilizan también las rigideces regulatorias para la movilidad de capitales entre ambos países, favoreciendo el movimiento de la inversión extranjera directa. Esto resulta de vital importancia para amortiguar la inestabilidad de la cuenta capital y financiera en cada país.

Entre otros grandes beneficios, se ven erradicadas o minimizadas las barreras comerciales para la agroindustria, la industria automotriz, la industria software, los servicios financieros y el crédito, el sector energético y la infraestructura, entre muchos otros que fueron catalogados como “sectores estratégicos” por el tratado.

El tratado de libre comercio favorecerá, además, un notorio incremento de la productividad en ambos países a partir del desarrollo de las economías de escala. Cada país tendrá un mercado más amplio para producir aquello con mayor productividad relativa, y así conseguir una mayor variedad de bienes y servicios a precios más bajos que antes del libre comercio. 

Seguir Leyendo

Tendencias