La República Argentina atraviesa un proceso de desendeudamiento sin precedentes bajo la administración de Javier Milei. El Gobierno Nacional ha logrado revertir la tendencia suicida de la gestión anterior, reduciendo la deuda pública total desde el descomunal 156% del PBI (específicamente 156,56% alcanzado en diciembre de 2023) hasta un sólido 69,9% registrado en abril de este año. Esta caída drástica representa el éxito del plan de saneamiento financiero que busca alejar definitivamente al país del fantasma del default y la desidia fiscal.
El ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, confirmó que este avance es parte de un plan metódico para recomponer la hoja de balance del BCRA, la cual había sido devastada por el uso de reservas para financiar el déficit del Tesoro. Según el funcionario, "SEGUIMOS BAJANDO LA DEUDA PÚBLICA", una afirmación respaldada por la reciente cancelación de letras intransferibles que se encontraban en la cartera del Banco Central por un valor nominal de USD 22.284 millones. Esta operación estratégica permitió una baja estimada en el stock de deuda respecto al PBI de 3,3 p.p. tan solo durante el mes de mayo.

Para lograr este hito de gestión, el Tesoro Nacional utilizó dos mecanismos de financiamiento genuino, evitando recurrir a la emisión monetaria espuria que caracterizó al pasado:
Una recompra utilizando $18,4 billones provenientes de las utilidades que el BCRA giró al Tesoro por el resultado del ejercicio 2025.









