Tras el anuncio de YPF de reducir un 4% el precio de sus combustibles desde el 1° de mayo, el Gobierno nacional confía en que las otras petroleras —Shell, Axion y Puma— repliquen la medida en busca de reforzar la desaceleración inflacionaria.
La decisión de la empresa de mayoría estatal marca un hito, ya que se trata de la primera baja de combustibles en meses y responde a una combinación de factores macroeconómicos y estratégicos.
Una señal al mercado: precios a la baja y presión oficial
La reducción en los precios de la nafta y el gasoil por parte de YPF fue celebrada por el ministro de Economía, Luis Caputo, quien expresó en su cuenta de X: “En esta nueva Argentina, los precios no son inflexibles a la baja”.
El ministro también destacó que, con esta medida, YPF ofrece combustibles un 9% más baratos que la competencia, lo que podría presionar a las demás petroleras a seguir el mismo camino si no quieren perder cuota de mercado.













