El dólar oficial se ofreció en los bancos a un valor promedio de $1.110, lo que representó una baja cercana al 4,3%. A su vez, los dólares financieros se alinearon rápidamente con esta tendencia: tanto el dólar MEP como el contado con liquidación —instrumentos aún utilizados por empresas para dolarizarse— retrocedieron también en torno al 4%.
Por su parte, el dólar blue se mantuvo como el tipo de cambio más elevado, operando cerca de los $1.150, aunque se acerca progresivamente a los niveles del oficial.











