La aplicación de delivery Uber Eats confirmó su regreso a la Argentina, marcando así su retorno al mercado local luego de más de cinco años desde su salida.
La decisión se produce en un contexto económico y político distinto, atravesado por las políticas de desregulación y reforma impulsadas por el gobierno de Javier Milei, y abre una nueva etapa de competencia dentro del sector de plataformas digitales de reparto de comida.
La compañía volverá a operar en el país con el objetivo de posicionarse nuevamente frente a los actores ya consolidados del mercado. Además, busca diferenciarse al convertirse en la única aplicación que combine en una misma plataforma los servicios de movilidad y delivery, una estrategia que apunta a ampliar su alcance y competitividad.
El regreso de Uber Eats se da luego de un prolongado período de ausencia. La empresa había abandonado la Argentina en 2020, en el marco de una reestructuración que llevó a la firma a concentrar sus operaciones en aquellos mercados donde contaba con mayor liderazgo.
Uber Eats.
El escenario actual, sin embargo, presenta diferencias sustanciales respecto de aquel contexto. El mercado argentino de delivery se encuentra más desarrollado y maduro, con hábitos de consumo consolidados y una mayor penetración del servicio en distintas regiones del país.
A ello se suma la expectativa de un nuevo marco regulatorio, en momentos en que el Gobierno de Milei avanza con una reforma laboral orientada dar una mayor flexibilidad, con beneficios para los empleadores, trabajadores y reglas más simples para la contratación. En paralelo, la desregulación del sector forma parte de una estrategia oficial destinada a incentivar la inversión extranjera y fortalecer la competencia en el mercado.
Uber Eats en Argentina
Uber Eats había desembarcado por primera vez en la Argentina a fines de 2018, en un contexto de fuerte expansión regional. Comenzó sus operaciones en la provincia de Mendoza y luego avanzó hacia Córdoba, la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires. Durante esa etapa inicial, la empresa logró sumar miles de restaurantes adheridos y desplegó una política intensa de promociones para ganar participación.
Javier Milei y Federico Sturzenegger.
Sin embargo, el escenario competitivo y un mercado que todavía se encontraba en desarrollo limitaron su crecimiento. La presencia dominante de otras plataformas, como PedidosYa y Rappi, dificultó su consolidación. Finalmente, en octubre de 2020, en plena pandemia, la compañía anunció que discontinuaría su servicio de delivery tanto en la Argentina como en Colombia.
Desde aquella salida, el mercado local no dejó de expandirse. El pedido de comida a domicilio se transformó en un hábito estructural, se diversificó la oferta gastronómica y las plataformas ampliaron su presencia tanto en los grandes centros urbanos como en el interior del país, fortaleciendo su capilaridad territorial.
Para las empresas de delivery, la reforma laboral del Gobierno resulta determinante. La ausencia histórica de un marco específico fue uno de los principales factores de riesgo del sector, tanto por la judicialización como por los potenciales costos laborales.