La adjudicación del campo petrolero Sacha al consorcio Sinopetrol marca un hito en la política económica del gobierno de Daniel Noboa. Esta decisión, defendida por la ministra de Energía, Inés Manzano, busca garantizar ingresos inmediatos y sostenibles, con un enfoque transparente y alineado con las leyes ecuatorianas. El pago inicial de 1.500 millones de dólares será destinado a salud y asistencia social, mostrando un compromiso con las necesidades urgentes del país.












