La adjudicación del campo petrolero Sacha al consorcio Sinopetrol marca un hito en la política económica del gobierno de Daniel Noboa. Esta decisión, defendida por la ministra de Energía, Inés Manzano, busca garantizar ingresos inmediatos y sostenibles, con un enfoque transparente y alineado con las leyes ecuatorianas. El pago inicial de 1.500 millones de dólares será destinado a salud y asistencia social, mostrando un compromiso con las necesidades urgentes del país.
El campo Sacha, ubicado en la región amazónica, es uno de los activos más importantes para Ecuador, con una producción promedio de 77 mil barriles diarios en 2024. Bajo el nuevo contrato, se espera incrementar la producción a 100 mil barriles diarios y explorar nuevos pozos, lo que representa un avance significativo en la gestión eficiente de los recursos naturales. Este movimiento refuerza la visión del gobierno de Noboa de priorizar el desarrollo económico sin comprometer la soberanía nacional.
La ministra Manzano subrayó que este proceso no es una privatización, sino una estrategia para maximizar los beneficios del Estado mediante una colaboración público-privada. A diferencia de modelos anteriores que priorizaban soluciones socialistas a corto plazo, esta administración ha demostrado que una gestión técnica y responsable puede generar ingresos significativos para el país sin recurrir a endeudamientos adicionales ni afectar la estabilidad fiscal.









