La Asamblea Nacional debatió este 3 de junio la reforma parcial al artículo 5 de la Constitución para permitir el establecimiento de bases militares extranjeras. La propuesta, enviada por el presidente Daniel Noboa en septiembre de 2024, busca dotar al Estado de herramientas reales para combatir el crimen organizado transnacional.
Actualmente, la Constitución prohíbe cualquier presencia militar extranjera, pero la nueva redacción plantea que Ecuador es un territorio de paz sin limitar posibles acuerdos estratégicos de seguridad. Esta apertura generó reacciones en el pleno, donde el oficialismo defendió la medida como una respuesta moderna a una amenaza compleja.
La legisladora oficialista Nataly Morillo cuestionó a los sectores opositores por su doble moral. Recordó que el correísmo otorgó reconocimiento legal a estructuras como los Latin Kings, que hoy operan como mafias. “Los sentaron en este Parlamento”, dijo, apuntando a la penetración criminal en la política heredada de gobiernos anteriores.
Desde el correísmo, Nuria Butiñá rechazó la reforma alegando que podría violar la soberanía nacional y comprometer la neutralidad del país en conflictos regionales. No obstante, desde Acción Democrática Nacional, el legislador Adrián Castro recordó que fue la Revolución Ciudadana la que permitió la expansión del crimen: “¿Quién les dio entrada al tren de Aragua? ¿Quién legalizó a los Latin King y los Ñetas?”, cuestionó.









